Ruido antitabaco

Tras un mes y medio de vida de la Ley Antitabaco, se ha podido comprobar que iniciativas como las de Noche Madrid no han tenido efecto. Su lema «Si vas a fumar piensa en el descanso de los demás» no ha conseguido concienciar a los fumadores y a la vista está por el aumento de las denuncias en la vía pública

Muchos vecinos han visto afectado su descanso por el incremento de los decibelios en las calles, que se llenan de fumadores que buscan un lugar para encender un pitillo
Muchos vecinos han visto afectado su descanso por el incremento de los decibelios en las calles, que se llenan de fumadores que buscan un lugar para encender un pitillo

El coordinador general de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Conde, hizo público ayer durante la comisión ordinaria de Seguridad y Movilidad un incremento del 16 por ciento respecto al primer mes del año pasado.

Madrid, una capital caracterizada por la concurrida «movida» nocturna, se ve afectada por el choque de intereses entre los vecinos y la polémica Ley Antitabaco. Una multitud de daños colaterales que traen consigo más denuncias y el malestar ciudadano. «El Estado se preocupa por el ambiente de los locales, mientras los ciudadanos nos envenenamos con la contaminación de la ciudad», afirma el portavoz de la asociación de empresarios de ocio nocturno Noche Madrid.

También asegura que la mayor consecuencia de esta ley es su «repercusión sobre la imagen de la vida nocturna y que degrada la oferta de ocio». Por si fuera poco, el problema se traslada a las viviendas como alternativa barata con música y la posibilidad de fumar sin pasar frío. Una solución por la que optan muchos madrileños y que sólo arrastra los problemas a los particulares. Pero una cosa está clara: por el momento la ley tiene más perjudicados que beneficiados y ha conseguido desviar los conflictos a un lugar más amplio, la calle.