Al Qaeda siembra el terror en Yemen con 70 muertos

Como cada 22 de mayo, los yemeníes engalanan la plaza Sabiin para el desfile conmemorativo del vigésimo segundo aniversario de la unificación de Yemen. Pero este año, la festividad que marcó el fin de la guerra entre los dos Yemen se ha convertido en un día de luto nacional. Un macro atentado suicida dejó 70 muertos y más de 200 heridos en los preparativos del desfile de las fuerzas armadas yemeníes. Se trata del primer gran atentado en la capital yemení de la era post Saleh. La potente explosión, que dejó un enorme cráter en el suelo, se produjo ayer por la mañana cuando una unidad militar ensayaba para el desfile conmemorativo en la céntrica plaza de Sabiin, cerca del palacio presidencial en Saná. El suicida, un infiltrado ataviado con uniforme militar, se hizo estallar en medio de la formación y provocó la masacre. Se sospecha que el blanco del ataque eran el ministro de Defensa, Mohammed Nasser Ahmed, y el jefe del Estado Mayor, Ali al Ashual, que tenían previsto acudir a la plaza para saludar a las tropas.

A última hora de la tarde, Al Qaeda reivindicó la autoría del atentado en un comunicado en el que aseguró que era en represalía a la gran ofensiva del Ejército yemení contra sus bases en el sur del país, en la provincia de Abian, que hoy entra en su décimo segundo día. La operación militar se ha cobrado ya la vida de 213 supuestos insurgentes, entre ellos tres altos mandos de Al Qaeda.

Uno de sus líderes más prominentes, Fahd Al-Quso, murió en un bombardeo con aviones drones de la CIA la semana pasada y en represalia los extremistas abatieron a veinte soldados yemeníes. El ascenso de los separatistas sureños y sus socios de Al Qaeda en el sur del país se presenta como un gran desafío para el flamante presidente yemení, Abd Rabo Mansur Hadi, que ostenta el cargo desde hace apenas tres meses.