Propuestas para el diálogo

Intelectuales, escritores, religiosos y políticos aportan su punto de vista sobre el encuentro entre Zapatero y Cañizares del próximo 28 de junio en la Universidad Católica de Ávila

Valores frente al olvido
«Corren tiempos complicados. La sociedad española vive una época difícil en la que la recuperación de los valores se antoja imprescindible para poder mirar hacia el futuro con optimismo. Recuperarlos en todos los aspectos de la vida. Absolutamente en todos. Para las víctimas del terrorismo tampoco corren tiempos fáciles. Existe el temor entre nosotros de que el final del terrorismo sea injusto. Un final trampa en el que los valores de Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia que lleva defendiendo la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) más de 30 años queden relegados al olvido.
Con esos cuatro valores como grandes pilares, desde la propia AVT luchamos día a día frente a la impunidad, la injusticia y la desmemoria. Son nuestra referencia moral para reclamar un final del terrorismo justo. Y han sido identificados por la sociedad española como la bandera de las víctimas del terrorismo. Porque, como decimos siempre, no hay justicia sin verdad, verdad sin memoria, ni memoria sin dignidad».
Ángeles PedrazaPresidenta de la AVT


 

LA LIBERTAD RELIGIOSA, OBJETO DE PROTECCIÓN PREFERENTE
«Hay materias que quedan al margen de la dinámica de las mayorías y de la oportunidad política por enraizar en la propia dignidad humana. Por ello, un debate que relacione humanismo y laicismo siempre llega en buen momento. Indiscutiblemente, la más significativa contribución de las Ciencias Sociales al humanismo ha sido el reconocimiento de los derechos fundamentales. Entre ellos, la libertad religiosa ha sido considerada prima inter pares por ser la que más estrechamente se vincula con la dignidad humana en tanto que permite al ser humano resolver su relación entre lo divino y lo humano. Por ello, en buena lógica, esta libertad debe ser objeto de protección preferente por los poderes públicos, quienes, por lo demás, deben estar en condiciones de garantizarla. Esto implica no sólo que se abandonen posturas de combate frente al fenómeno religioso, sino que la sociedad en su conjunto reflexione sobre las exigencias que comporta la neutralidad religiosa pública con objeto de avanzar en una libertad que nos hace a todos más libres e iguales en dignidad y derechos».

Santiago Cañamares Arribas
Profesor de Derecho Eclesiástico (UCM)

 

HAY QUE DESCUBRIR QUÉ SOMOS
«Tiene todo el sentido que este debate tenga como tema el Humanismo. Pablo VI ya dijo que la Iglesia es experta en humanismo. Yo he sido profesor de Antropología, y en esa asignatura podemos constatar que hoy se habla de humanismos distintos. Hay una Antropología ecológica, otra biónica, otra humanista meramente cultural, como la que incluye la ideología de género. Y está la Antropología creyente, que compartimos varias religiones.
La pregunta es ésta: ¿qué somos los hombres? Somos los ojos, manos y corazón ¿de quién? ¿De la Madre Naturaleza, la diosa Gaia? ¿O de la Gran Máquina, llegando a ser cyborgs, hombres-máquina? ¿O somos las manos de una «humanidad» genérica, que no sabemos de dónde viene ni a dónde va, como propone la izquierda tradicional? ¿O somos las manos, ojos y corazón de Dios? Porque eso es lo que propone la Biblia en Gálatas, capítulo 2: «Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí». Los cristianos, por lo tanto, no tememos hablar de humanismo, y tengo la absoluta confianza de que el cardenal Cañizares, a quien admiro y tengo como maestro, lo expondrá a la perfección. Además, el cardenal juega en casa, en Ávila, donde fue obispo, y más en la Universidad, que él inició. El debate, al coincidir con el Año de Santa Teresa, también potencia a la ciudad y su Universidad. Hemos de pensar que estos debates no son extraños al cristianismo.
Recientemente se dio uno entre Richard Dawkins y el arzobispo de Canterbury. Antes se produjo el intercambio entre el cardenal Martini y Umberto Eco.
No debemos temer salir a la plaza pública, al debate con personas cualificadas. Yo mismo, no hace mucho, participé en un debate en la Facultad de Derecho Civil de la Universidad de Salamanca con un catedrático de Derecho Constitucional que representaba al pensamiento laico, aunque no laicista. Hablamos de la libertad religiosa, del laicismo, del papel de lo religioso en la sociedad... Durante una hora se nos plantearon seis preguntas preparadas por alumnos y profesores: teníamos 5 minutos cada uno para responder cada cuestión. Y después se produjo un debate abierto.
En España, ante la privatización de la fe, el laicismo beligerante y el cordón sanitario que algunos intentan establecer ante lo religioso, esta presencia pública es muy importante, y el cardenal Cañizares sabrá responder a ese reto. No me cabe la menor duda».

Raúl Berzosa
Obispo de Ciudad Rodrigo (Salamanca)