Los dinosaurios eran mucho más altos de lo que se pensaba

Los dinosaurios eran mucho más altos de lo que se pensaba. Esta es la conclusión de una investigación llevada a cabo por científicos estadounidenses, que han descubierto que los dinosaurios tenían capas gruesas de cartílagos en sus articulaciones.

Los dinosaurios eran mucho más altos de lo que se pensaba
Los dinosaurios eran mucho más altos de lo que se pensaba

 "Nuestro estudio de los miembros de los familiares modernos de los dinosaurios muestra que eran significativamente más altos de lo que se estimaba", afirma uno de los autores. Según el estudio, los mamíferos tienen pequeñas protrusiones al final de cada hueso que ayudan a conectarse con otro hueso.

Los dinosaurios, en cambio, carecen de estos elementos, por lo que necesitan contar con cartílagos que los hacen mucho más altos. Investigadores de las universidades de Missouri y Ohio en Estados Unidos han descubierto que los dinosaurios tenían capas gruesas de cartílago en sus articulaciones. Su trabajo de investigación se publica en la revista 'PLoS ONE'.

El director del estudio, Casey Holliday, explicó que "nuestro estudio de los miembros de los familiares modernos de los dinosaurios muestra que los dinosaurios eran significativamente más altos de lo que se estimaba originalmente".

Holliday señaló que los finales de muchos huesos largos de dinosaurio, que incluyen los huesos de las patas como el fémur o la tibia, son redondeados y fuertes y carecen de las principales estructuras de articulación como los cóndilos, que son proyecciones óseas. Esto indica que estas estructuras estaban formadas por cartílagos muy gruesos, que podrían haber añadido una altura significativa a ciertos dinosaurios.

El estudio aporta nuevos datos sobre cómo y por qué reptiles y mamíferos, como los humanos, producen sus articulaciones, que muestran diferencias en la cantidad de hueso y cartílago que presentan. 

Los huesos de los dinosaurios son diferentes a los de los mamíferos, incluyendo a los humanos. Los mamíferos tienen pequeñas protrusiones al final de cada hueso que le ayudan a conectarse con otro hueso en una articulación, como dos piezas de un rompecabezas. Los huesos están vinculados por una capa muy fina de cartílago, que les proporciona amortiguación en la articulación. El cartílago a menudo se desgasta y conduce a trastornos dolorosos como la artritis.

En cambio, los huesos de los dinosaurios tienen terminaciones redondeadas, por lo que no existe una forma clara en que pueda conectarse un hueso con otro. Las estructuras de tejido liso como el cartílago y los músculos dejan marcas en los huesos, lo que permite a los paleontólogos averiguar los atributos físicos de los dinosaurios.

Los lagartos tienen huesos redondeados lisos mientras que los avestruces jóvenes tienen superficies rugosas en sus huesos que marcan el lugar en el que los vasos sanguíneos alimentan las grandes estructuras cartilaginosas en las articulaciones. Ambas características son similares en los huesos de los dinosaurios.

Los investigadores diseccionaron huesos de lagarto y avestruz y realizaron moldes de huesos con cartílago. Después, los científicos eliminaron el cartílago y compararon los huesos con los moldes.

Los huesos sin el cartílago eran entre 4 y 10 veces más pequeños. A partir de las pruebas, los investigadores concluyeron que ciertos dinosaurios tenían una cantidad significativa de cartílago y que por ello eran más altos de lo que originalmente se pensaba

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