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Ricardo Darín: «Toda mi vida fui pobre y seguiré siéndolo»

Con firma propia. Profesión: actor. Nació: en 1957, en Buenos Aires. Por qué está aquí: estrena el viernes la película «Un cuento chino», dirigida por Sebastián Borensztein.

Ricardo Darín: «Toda mi vida fui pobre, y seguiré siéndolo»
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–«Un cuento chino». ¿Cuál ha sido el cuento chino más grande que se ha tragado?
–Fui siempre bastante incrédulo, pero me engañaron dos mujeres. Ahora ya no creo en casi nada, cada vez soy más escéptico.

–Y de los cuentos chinos que nos cuentan ahora, ¿cuál le repatea más?
–El de los secretos de Estado. El Estado puede entrar en tu vida, pero tú no puedes entrar en la vida del Estado.

–Su película se anuncia como «un argentino y un chino unidos por una vaca que cayó del cielo». ¿Qué le gustaría que le cayera del cielo?
–No creo mucho en el cielo y lo que cae de él no siempre es bueno.

–¿Qué haría si viera caer una vaca del cielo?
–Apartarme.

–Vendría bien para la crisis que llovieran vacas, ¿no?
–Depende. En la India se cabrearían: no les gustaría ver vacas reventadas.

–Dice su personaje que la vida no tiene sentido, que es un absurdo...
–Yo creo que tiene el sentido que cada uno quiera darle. Me llaman la atención las personas simples. Admiro al que hace lo suyo sin grandes ambiciones ni barullo, sin preguntarse el sentido de la vida.

–¿Qué no entiende de los ambiciosos?
–La ambición misma. No sé para qué quiere alguien tener 5.000 millones de euros. ¿Para qué, si sólo puedes comer carne, o caviar, una vez al día?

–Siempre le veo hacer de bueno. ¿No tiene ganas de hacer de malo?
–No hay nada que me guste más que hacer de malo. Es una catarsis y es más divertido: haces en el cine lo que nunca harías en la vida real.

–A lo mejor la crisis dura siempre, ha dicho un economista. ¿Está preparado para volver a ser pobre?
–Toda mi vida fui pobre y voy a seguir siéndolo. Necesito poco. Vivo como cuando tenía 17 años. Camino por la calle y me paro a hablar con la gente, cuanto menos conocida, mejor.

–¿Acogería en su casa a un desconocido, como en la película?
–Lo he hecho. He tenido desconocidos en mi casa.

–¿El hombre es el mejor amigo del hombre?
–No. Es cruel, ruin y miserable, sobre todo con el caído.

–Seguro que ahora es algo que antes no era...
–Claro. Yo era vago por naturaleza; ya no puedo serlo. Soy un estúpido que trabaja más de lo que necesita. No sé decir no.

–Así le va a resultar difícil seguir siendo pobre...