Varios antecedentes se cerraron en falso

Madrid- Desde el primer día que el fútbol se puso a rodar por España, a principios del siglo XX, siempre se ha hablado de amaños de partidos, de pactos entre clubes para conseguir el resultado más conveniente para ambos y de «comprar» la voluntad de algún jugador. Los tiempos modernos no han cambiado los hábitos y los últimos antecedentes en nuestro fútbol de los que se hayan tenido noticias se remontan a un partido entre el Levante y el Athletic –hay conversaciones grabadas– que terminó en un empate que permitió que ambos se quedaran en Primera. En el conjunto azulgrana jugaba el ahora presidente de la AFE, Luis Rubiales, que nunca se ha querido pronunciar sobre el particular. El Athletic, con 40 puntos, fue cuarto por la cola por delante del Celta, Real Sociedad y Nástic, que bajaron.
El Hércules de Enrique Ortiz también ha sido vinculado al amaño de partidos. Hay grabaciones, curiosamente por culpa de la Operación Gurtel, en la que aparece implicado el presidente alicantino. Y esta misma temporada fue denunciado el Hércules por haber fichado a un jugador del Real Unión, que nunca llegó a jugar, cuando quería ascender.
Al margen de maletines y primas a terceros, prohibidas en la reglamentación futbolística, un caso que fue muy comentado fue el del partido Málaga-Salamanca en la temporada 79-80. Se declaró nuló el resultado del partido (0-3) y se sancionó al Salamanca con dos puntos. Después el Málaga se negó a jugar en Almería. El club castellano recurrió al CSD y un año después se revocó la sanción, prueba definitiva de que estos casos de amaño casi siempre se cierran en falso.
El Castilla, filial del Real Madrid, también estuvo implicado en un partido frente al Almería en el Bernabéu. Su entrenador, el argentino Sergio Egea, y varios jugadores declararon ante Competición. Está grabado el testimonio de algunos que no quisieron cobrar por perder. Al final, se dio carpetazo al asunto y tampoco hubo sanciones. Y así hay infinidad de casos tanto en Primera como en las otras divisiones de nuestro fútbol. Especialmente, cuando llegan las últimas jornadas y hay varios intereses económicos en juego por no descender o subir.