Se hacían pasar por policías para robar droga a traficantes

Efectivos de la Guardia Civil han detenido a once personas como presuntos miembros de una organización que robaba a traficantes de droga, y para ello se hacían pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, utilizando distintivos policiales y armas de fuego, según ha informado en un comunicado la Comandancia de Alicante.

El grupo desarticulado en el marco de la operación denominada 'Ruvaro', dirigida por la Guardia Civil en Alicante, está considerado como uno de los grupos delictivos más violentos que venían actuando en el litoral mediterráneo.

A los arrestados se les imputa la presunta comisión de los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, munición y explosivos, participación con organización criminal y falsificación de placas de matrícula. En las diferentes fases de la investigación se han intervenido más de 8.000 kilos de hachís en Lorca (Murcia), Almería, Santa Pola (Alicante), Tarifa (Cádiz), Algeciras y Castellón.

La operación se inició a principios del mes de marzo de 2010, cuando la Guardia Civil, a través de diferentes investigaciones relacionadas con el tráfico de drogas, pudo constatar la existencia de una organización, posiblemente afincada en Alicante, cuyas actividades se centraban en la comisión de robos con violencia e intimidación para apropiarse de diferentes cantidades de drogas -principalmente hachís- o del dinero procedente del tráfico de estas sustancias.

La "amplia"investigación llevada a cabo ha incluido el análisis de fuentes documentales, el control de actividades de la organización -con seguimientos y apostaderos-, así como también intervenciones telefónicas y control de puntos estratégicos sobre vías de comunicación y línea costera.

En abril de 2010, los investigadores llevaron a cabo la primera actuación en la localidad murciana de Lorca, en la se recuperó una furgoneta sustraída con seis kilos hachís; a esta actuación siguieron otras con diversas intervenciones de hachís en Almería, Santa Pola (Alicante), Tarifa y Algeciras (Cádiz).

Además, la Guardia Civil también ha constatado la comisión de siete robos con violencia e intimidación para sustraer dinero en efectivo -más de 300.000 euros-, procedentes de otras organizaciones relacionadas con el tráfico de drogas en Catral y Jávea (Alicante), Viso del Alcor (Sevilla) y Mazarrón (Murcia).

Ocho españoles, dos argelinos y un marroquí
En febrero de 2011, se procedió a la fase de explotación de la "operación Ruvaro", que culminó con la detención entre los días 23 y 24 de un total de 11 personas, ocho de nacionalidad española, dos argelinos y un marroquí, en las localidades de Alicante, Elche, Orihuela, Lorca (Murcia) y Fuente la Higuera (Valencia).

También se pudo interceptar en Castellón un vehículo que transportaba 158 kilos de hachís, que la organización presuntamente se había apropiado de un cargamento oculto en un camión trailer que había salido de Tarrasa (Barcelona) y cuyo destino final hubiera sido Milán.

En la fase de explotación de la operación además se practicaron ocho registros domiciliarios en las localidades de Alicante, Elche, Orihuela y Albatera, en los que se intervinieron los siguientes efectos: ocho armas de fuego; munición; cinco chalecos antibala; cinco detonadores; inhibidores de frecuencia; dispositivos GPS; prioritarios; grilletes y placas de uso policial, y 17.500 euros en efectivo.

El total de efectos decomisados en actuaciones vinculadas con este grupo es de: 8.227 kilos de hachís; seis vehículos de alta gama propiedad de los miembros de la organización; un camión trailer; una embarcación semirrígida, así como cinco vehículos que habían sido sustraídos y que han sido recuperados para ser devueltos a sus legítimos propietarios. MODUS OPERANDI
Los miembros de esta organización criminal presuntamente se hacían pasar por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y para ello utilizaban distintivos policiales y hacían uso de una gran violencia en sus actuaciones.

Recurrían a medios técnicos y organizativos avanzados para el seguimiento de sus objetivos, así como personas infiltradas en la ejecución de los alijos de los que luego se apropiaban.
Sus blancos eran los alijos ya desembarcados o los robos con violencia e intimidación a otras personas relacionadas con el tráfico de drogas y que contaban con grandes cantidades de dinero en efectivo.

Detenciones ilegales
Las pesquisas policiales han permitido conocer también que utilizaban las armas de fuego y demás elementos de dotación policial como chalecos antibala, chalecos reflectantes y grilletes para asegurar el éxito de sus acciones delictivas y garantizar también su propia integridad.
Además, en su actividad, no dudaban en cometer otros delitos conexos, como detenciones ilegales y lesiones para conseguir sus fines.

El uso habitual de vehículos sustraídos con las placas de matrícula dobladas provocó que, en el mes de noviembre de 2010, con motivo de la retirada por la grúa municipal del Ayuntamiento de Alicante de uno de los vehículos que tenía ya instalado el dispositivo de seguimiento GPS, un miembro del grupo se introdujera en el depósito municipal de vehículos y se llevara el coche rompiendo la barrera de acceso. Además de las actuaciones relatadas, varios actos de este grupo se han visto frustrado debido a la presión policial ejercida en los últimos meses sobre él.

Las investigaciones han sido "complejas", entre otros motivos por las extremas medidas de seguridad que la organización adoptaba, ya que cambiaba continuamente de vehículos, domicilios y puntos de reunión. La operación continúa abierta y no se descartan nuevos arrestos, mientras que los ya detenidos han pasado a disposición judicial, según han confirmado las mismas fuentes.