Pactos de Estado por César Lumbreras

La Razón
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No es la primera vez que abogo por los pactos de Estado en determinados asuntos que son estratégicos, y me parece que tampoco será la última. Ya sé que hay una corriente de opinión que dice que el Gobierno ha sido elegido para gobernar, más si cuenta con mayoría absoluta, y la oposición para oponerse y criticar la labor del Ejecutivo, especialmente en el caso del grupo que sea mayoritario dentro de la misma, como el del PSOE. Por el contrario, existe otra corriente, en la que me incluyo, que piensa que hay momentos y circunstancias, como los actuales, en los que sería bueno que los dos partidos mayoritarios buscasen algún mínimo denominador común, para encontrar soluciones puntuales, que, siendo generosos y si se necesita, se podrían prolongar en el tiempo. Desgraciadamente, y a tenor de lo que se vivió ayer por la mañana en el Congreso de los Diputados, no parece que las cosas vayan a ir por este camino del consenso y de los pactos de Estado. Ayer también, el presidente de esta Cámara, el popular Jesús Posada, uno de los políticos con más sentido común que conozco, abogó en la Cope por buscar esos puntos en común y dijo que «ahora mismo lo más urgente, y ahí veo que hay interés grande en entenderse (por parte del Gobierno y del PSOE) es en la reforma del sistema financiero». Ojalá sea así y se llegué a un pacto. Sería la mejor manera de conjurar los pronósticos de los agoreros que hablan del corralito, algo que, con toda la razón del mundo, pone los pelos de punta a los que tenemos dinero en las entidades financieras. Y es que las últimas horas han sido terribles.