El asalto a la sede de la ONU en Afganistán termina con la muerte de cinco insurgentes

El asalto talibán al cuartel de Naciones Unidas en la provincia afgana de Herat ha concluido con la muerte de cuatro insurgentes por disparos de las fuerzas de seguridad afgana y un quinto que detonó la carga explosiva que llevaba en el cuerpo a las puertas de las instalaciones.

El ataque comenzó con la explosión del terrorista suicida. A continuación, sus compañeros --disfrazados con burkas y uniformes policiales-- entraron en las instalaciones y emprendieron un tiroteo con las fuerzas de seguridad por espacio de quince minutos, según informaron fuentes de la OTAN a la cadena BBC.

En el enfrentamiento resultaron heridos un guardia de Naciones Unidas y un agente de Policía.