El Metro de Madrid en paro total

Paralizar la capital es el objetivo de los sindicatos que ayer no llegaron a un acuerdo con la Comunidad. 

«Reventar Madrid». Éste es el objetivo de los trabajadores de Metro para hoy, segunda jornada de paros en el suburbano e inicio de la «huelga salvaje» o lo que es lo mismo: sin servicios mínimos. Los sindicalistas convocantes acordaron ayer en asamblea (asistieron más de 3.000 de los 7.500 que hay en plantilla), «casi por unanimidad», continuar con los paros programados hasta el miércoles y no cumplir con los servicios mínimos del 50 por ciento ni hoy ni mañana. También empezaron a organizar los piquetes se colocarán en diferentes estaciones para impedir que si algún trabajador no quiere secundar la huelga, acuda a su puesto de trabajo. «Mañana (por hoy) se cernirá sobre Madrid una nube que nadie sabe el alcance que va a tener», advirtió ayer el portavoz del Comité de Huelga y secretario general del Sindicato de Conductores, Vicente Rodríguez. Los trabajadores no quieren que la Comunidad rebaje los costes salariales de las empresas públicas un 5 por ciento y en esta lucha han decidido utilizar a los usuarios del metro como rehenes de su órdago, conscientes de que el suburbano es el transporte público que vertebra el tráfico de la ciudad. Va a haber «sangre, sudor y lágrimas», aseguró Rodríguez ayer. Nunca antes la amenaza de cierre sobre el metro había estado tan cerca. Un hecho, sin precedentes, que podría general un auténtico caos a la capital.Primeras incidencias A las doce de la pasada noche comenzaron a contabilizarse las primeras bajas de los empleados que la empresa pública había designado para que trabajaran hoy y cumplir así los servicios mínimos. La incidencia de este incumplimiento es incalculable pero podría llevar al cierre de líneas enteras y de transbordos imposibles por falta de conexión entre trenes, colapsando la red. Los sindicatos (CC OO, UGT, Solidaridad Obrera, Sindicato Libre y Sindicato de Conductores) advirtieron hace una semana que sólo cumplirían los servicios mínimos en la primera jornada. Pero la amenaza tampoco acaba el miércoles. Los huelguistas aseguran que no claudicarán y la Comunidad aprobó ayer el decreto por el que se reduce el déficit público un cinco por ciento; con lo que si ninguna de las partes cede, la huelga será indefinida a partir del jueves. De poco ha servido el trato «exclusivo» que el Gobierno regional ha dado a Metro para la aplicación de la rebaja del 5 por ciento. Ayer, la Asamblea regional aprobó, con los votos del PP, la oposición de IU y abstención del PSOE, la bajada de sueldo de unos 200.000 trabajadores de la Comunidad, incluidos los miembros del Gobierno (hasta un 17 por ciento), funcionarios, personal estatutario y contratado, así como los empleados de las empresas públicas (Metro, Avalmadrid, Canal de Isabel II, Telemadrid...). Esta medida, contra la que luchan los huelguistas de Metro, para reducir el déficit público y ahorrar unos 400 millones de euros anuales. El viernes se incluyó en el decreto una cláusula exclusiva para Metro, introducida para «flexibilizar» la aplicación de la bajada salarial a sus trabajadores. En el caso del suburbano se permitirá que empresa y sindicatos negocien que la rebaja del 5 por ciento no se aplique directamente en la nómina de los empleados sino en «costes salariales», como cursos de formación, prejubilaciones o en la gratuidad del abono transportes de la que gozan sus 7.500 empleados. De este modo, el 5 por ciento podría quedarse en un 2,15.