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Hizbulá amenaza a Washington

Nasrala aparece en la protesta más masiva del mundo árabe en Líbano. Advierte de las «peligrosas repercusiones» si se difunde la película completa

Miles de personas inundaron ayer por la tarde las calles del sur de Beirut en contra de la polémica película sobre el profeta Mahoma, que ha desencadenado la rabia de los musulmanes desde el Magreb hasta el sureste asiático. Convocada por el grupo chií libanés Hizbulá, la de ayer fue la manifestación más multitudinaria de las que se han registrado en una semana de protestas, que acabaron en la mayor parte de los casos en violencia.

Pero los seguidores disciplinados de Hizbulá marcharon por las calles del barrio de Dahia sin que se produjeran disturbios, las mujeres separadas de los hombres y todos coreando al unísono eslóganes contra Estados Unidos y alabanzas al profeta. La protesta fue aún más excepcional por la aparición estelar del líder de la milicia chií, el jeque Hasan Nasrala, que llevaba meses sin dejarse ver en público y lo ha hecho específicamente para advertir a EE UU de que habrá «repercusiones peligrosas en todo el mundo» si se emite íntegramente la película, de la que sólo se ha difundido un tráiler de catorce minutos por el momento.

Nasrala suele permanecer escondido, por miedo a un ataque selectivo de Israel, desde la guerra del verano de 2006, en la que su milicia desafió al Estado hebreo, con el que comparte frontera en el sur de Líbano.

Nasrala ha convocado una semana entera de protestas en varias partes del país que acaba de visitar el Papa Benedicto XVI. En cuanto el Pontífice despegó de Beirut el pasado domingo, el líder chií pidió a los musulmanes salir a la calle no sólo para mostrar su rabia, sino para exigir que se tomen medidas contra la película de la discordia. También ha hecho un llamamiento en ese sentido otro destacado clérigo chií, el ayatolá Jamenei de Irán, exigiendo a Occidente que censure la película si no quiere ser cómplice de un «gran crimen». Turquía, por su parte, ha propuesto que se criminalicen los insultos al islam.

Mientras, las protestas no han cesado y se han recrudecido en Asia, donde habían permanecido pacíficas los pasados días. En Afganistán, tuvo lugar una pequeña pero violenta manifestación junto a una base de EE UU en Kabul. También en Pakistán las protestas siguieron por segundo día, con violencia en varias ciudades del país, y al menos una persona habría muerto. En Indonesia, el país con más población musulmana del mundo, también ha prendido la mecha y cientos de manifestantes se han enfrentado con la Policía fuera de la embajada americana en Yakarta.

En Túnez y Libia, donde las protestas fueron mortales la semana pasada, han proseguido las investigaciones. Las autoridades le siguen la pista a los islamistas radicales, que habrían explotado la ira popular para actuar.

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Los dardos del jeque chií
«Nuestra furia no es pasajera, es el nacimiento de un movimiento»
«Muerte a EE UU, es el demonio. Todo nuestro mal nos viene de allí»
- Escasas apariciones
Desde la guerra del verano de 2006 que enfrentó a Israel y Hizbulá, el clérigo se mantiene escondido y esta aparición en público es la quinta desde esa fecha, aunque la mayoría han sido fugaces.
- Una semana de protestas
Hasan Nasrala convocó manifestaciones para el miércoles en Tiro (sur), el viernes en Baalbeck (este), el sábado en Bint Jbeil (sur) y el domingo en Hermel (noreste de Líbano).