La UE dará más ayuda al mundo árabe a cambio de avances democráticos

Los líderes de la Unión Europea (UE) han acordado hoy aumentar su apoyo económico y su cooperación en diversos ámbitos con los países árabes, pero condicionando todo fuertemente a los avances democráticos en cada uno de ellos.

Tras la "primavera árabe", los Veintisiete han decidido dar un giro a su política hacia la ribera sur del Mediterráneo con la intención de recuperar la iniciativa en un área que comienza, en muchos casos, a escasos kilómetros de las fronteras europeas.

"La UE quiere seguir teniendo un papel en los eventos históricos"del Norte de África y Oriente Medio, declaró tras la cumbre de la UE el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompoy, quien recalcó que si bien la 'Primavera Árabe' comenzó sin Europa, "sin nosotros no habría 'Verano Árabe'".

Para ello, los líderes comunitarios han aprobado hoy una declaración en la que dan su respaldo a las propuestas preparadas por la Comisión Europea y la Alta Representante, Catherine Ashton.

A grandes rasgos, la idea planteada por Bruselas es ofrecer importantes beneficios en diversos ámbitos a los países árabes que, a sus ojos, progresen en materia de democracia, derechos humanos y reformas económicas.

Van Rompuy destacó los cambios de régimen en Túnez y Egipto, así como los procesos de reformas lanzados en Marruecos, Argelia y Jordania.

Dentro de las medidas que prepara la UE para promover los cambios democráticos pacíficos, Egipto, Túnez y Marruecos van a recibir una oferta para facilitar los viajes a Europa de sus ciudadanos, en un intento por ganarse a la población y reforzar lazos.

Además, Bruselas ha propuesto dedicar una nueva partida de 1.242 millones de euros para promover la democracia y el desarrollo en los países de la vecindad europea (incluidos también los del este de Europa).

En el otro lado de la balanza, la UE quiere aislar a aquellos regímenes -con Libia y Siria a la cabeza- que han respondido a través de la represión a las reclamaciones de sus ciudadanos.

Así, los jefes de Estado y de Gobierno han vuelto a exigir hoy a Muamar el Gadafi que abandone "inmediatamente"el poder y han reiterado el "papel esencial"del rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT) como "representante de las aspiraciones del pueblo".

 "Mantendremos la presión miliar mientras Gadafi siga"en el poder, afirmó Van Rompuy.

En el caso de Siria, la UE ha condenado "en los términos más contundentes la represión y la inaceptable e impactante violencia que el régimen sirio continúa usando contra sus propios ciudadanos".

"Eligiendo el camino de la represión en lugar de cumplir con sus promesas de reformas amplias, el régimen está poniendo en cuestión su legitimidad", recalcó el bloque europeo.

Hoy, precisamente, ha entrado en vigor el último paquete de sanciones contra Damasco pactado por los Estados miembros, que extiende los castigos a varias empresas y a otras siete personas consideradas responsables de la violencia.

Además, para los Veintisiete los cambios en el mundo árabe "subrayan la necesidad de progreso en el proceso de paz de Oriente Medio".

"Sólo la reapertura de negociaciones directas puede ofrecer una oportunidad realista para mejorar la situación sobre el terreno y llevar a una solución duradera", han indicado.

Al mismo tiempo, llama "a todas las partes a abstenerse de acciones unilaterales que no conducen a una solución global".