No hija no que diría Ozores por Alfonso Merlos

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Por favor, en lo bueno y en lo malo, ésta no es la España del gran Alfredo Landa ni del legendario Paco Martínez Soria. Es muy antiguo aquello de que el cabeza de familia curra y suda la gota gorda en la capital mientras la parienta le espera, entre baño y baño, entre siesta y siesta, entre paseíto y paseíto con las amigas, a pierna suelta en Torrevieja. Incluso ha quedado desfasada la versión más contemporánea de que el macho alfa, además de partirse el brazo de sol a sol en la oficina, aprovecha la noche y la entrada de la madrugada para desfogarse con los colegas entre gin tonic y gin tonic en las terrazas más chic de la city. Todo es historia. Reciente, pero historia al fin y al cabo. Para empezar porque este país ya no está para pagarse alquileres de pisitos en la playa, que bastante hay con tirar de la hipoteca. Para seguir, porque el que cada día se hace más cargo de la prole porque va teniendo menos trabajo o más días libres es el pariente. Y por concluir, porque la cuadratura de las vacaciones en pareja o familia, con o sin niños de por medio, se ha convertido en un formidable sudoku. ¿El Rodríguez más de moda que nunca? ¡No, hija no! Que diría el inigualable Ozores.