«Una señal de confianza sobre la fortaleza de la recuperación mundial»

Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo
Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo

El guardián del euro, Jean Claude Trichet, se sumó ayer al recibimiento positivo a la flexibilización del yuan. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) consideró que Pekín tomó «una buena decisión» para «el interés de China y de su economía» y también para el de «la economía global». Trichet respondió escuetamente al ser preguntado por los eurodiputados en una de sus visitas habituales al Parlamento Europeo. Se sumó así a la valoración que ya realizó la Comisión Europea, desde donde consideraron además que «envía una señal de confianza sobre la fortaleza de la recuperación global en un momento en que los riesgos se han incrementado». El responsable del BCE volvió a lamentar que no se haya cumplido «la letra y el espíritu» del Pacto de Estabilidad que, de haberse respetado, «hubiéramos estado seguramente en una mejor situación» en esta crisis. Y ya que la UE todavía está lejos de ser unión fiscal, subrayó la importancia de reforzar la vigilancia tanto de las cuentas de los Veintisiete como de su competitividad, en especial de aquellos Estados miembros que más atrás se han quedado, para los que pidió un examen «en profundidad y en detalle» de su competitividad. Trichet defendió aprovechar la legislación secundaria para reforzar la prevención y los castigos para los incumplidores del Pacto, para los Veintisiete y para los países del euro.

 

Astucia asiática ante el G-20 de Toronto- Los analistas saben que la «flexibilización» del yuan es una treta china para que cesen las continuas presiones que recibe desde 2008, cuando, tras el estallido de la crisis global, la gradual revaluación del yuan se paralizó al alcanzar los 6,8275 yuanes por dólar. Y aunque es muy probable que tras las subidas del lunes la moneda china vuelva a su estado de saldo tras la cumbre del G-20 de Toronto que comienza el viernes, no son pocos los economistas que creen que China está haciendo realidad su antiguo anuncio de un cambio de modelo económico, más independiente de las exportaciones y dependiente del consumo interno.- Washington se siente perjudicado por el tipo de cambio respecto al dólar. Los últimos datos (incremento de las ventas del sector exterior en un 48,5% en mayo) ponían en un brete al régimen comunista.- «El momento del anuncio indica un alto grado de pragmatismo político por parte de Pekín, incluido un fuerte deseo de evitar un conflicto con Washington», explicó Andy Rothman, de la consultora CLSA, con sede en Shanghái.