Marruecos impide que activistas canarios entren en El Aaiún

Iban a visitar el «Campamento de la Dignidad» saharaui

Un grupo de activistas españoles de la plataforma de apoyo al pueblo saharaui se negó hoy a desembarcar en el puerto de El Aaiún, capital administrativa del Sahara Occidental, "hasta que la Policía marroquí no garantice la seguridad".
Un grupo de activistas españoles de la plataforma de apoyo al pueblo saharaui se negó hoy a desembarcar en el puerto de El Aaiún, capital administrativa del Sahara Occidental, "hasta que la Policía marroquí no garantice la seguridad".

La Policía de Marruecos retuvo ayer a ocho activistas canarios cuando intentaban desembarcar a su llegada al puerto de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, según informó la Plataforma Canaria de Apoyo al Pueblo Saharaui. Los activistas viajaron hasta El Aaiún para visitar el Campamento de la Dignidad, la Justicia y la Libertad después de la invitación realizada por saharauis que en este momento están padeciendo el cerco militar y policial de las fuerzas marroquíes desde hace 21 días, plazo estipulado por Naciones Unidas para calificar este tipo de asentamientos como «campo de refugiados».

En un comunicado, este colectivo aseguró que al resto de ciudadanos españoles que viajaban en barco también se les ha impidió la salida, ya que recibieron «las amenazas de una muchedumbre de colonos marroquíes dirigidos por la Policía».

Al respecto, afirmaron que agentes de la Policía marroquí entraron en la embarcación y mantuvieron al grupo canario separado del resto de pasajeros.

La presidenta de la Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui, Conchi Reyes, integrante el grupo retenido en El Aaiún, relató que cuando llegaron al citado puerto se encontraron con una manifestación a pie de barco y en la que había colonos «disfrazados de saharauis», lo que calificó de «montaje increíble».

 Reyes agregó, en declaraciones a Ep, que los colonos estaban «muy agresivos» e incluso llegaron a tirar palos a la cubierta, lo que provocó un «momento bastante tenso». Posteriormente, se marcharon y permanecían en los alrededores del barco policías y personal del Ejército marroquí. Además, aseguró que cuando tenían que haber desembarcado se avisó a los españoles de que no podían bajar, y acto seguido «subieron unas 40 autoridades marroquíes a comprobar los pasajes de todos los españoles».

Los activistas aseguraron que viven una situación de «extrema gravedad». El puerto fue cercado por unidades del Ejército y de la Policía marroquíes. Los alrededores fueron tomados por los miembros de las fuerzas de seguridad.