Los obispos denuncian que la Ley de Muerte Digna es eutanasia encubierta

El lunes los obispos presentarán un documento que han aprobado esta semana denunciando la «puerta abierta» a la eutanasia en el actual Proyecto de Ley sobre el final de la vida que prepara el Gobierno. Si hace tres semanas aún el cardenal Rouco explicaba que su primera impresión era que no se trataba de una ley de eutanasia, un análisis más detallado de los expertos de la Conferencia Episcopal ha detectado los «coladeros» ocultos bajo el texto.

La Iglesia pide defender la vida en el nuevo documento
La Iglesia pide defender la vida en el nuevo documento

«Se deja la puerta abierta a ciertas omisiones voluntarias que pueden causar la muerte o que buscan de modo directo su aceleración», denuncia un comunicado de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal. Además, «se señalan algunas conductas eutanásicas a las que se daría cobertura legal, como la posible sedación inadecuada, el abandono terapéutico o la omisión de los cuidados debidos». Además, la propuesta del Gobierno no reconoce el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios, que quedan «prácticamente reducidos a ejecutores de la voluntad de los pacientes».

También denuncian la filosofía de fondo, que «parece sostener implícitamente que una vida humana puede carecer de dignidad tutelable en el momento en que así lo disponga autónomamente la parte interesada e incluso eventualmente un tercero». Insisten en que la vida de cada persona es sagrada y que las leyes deben garantizar su cuidado. Los obispos presentarán también un modelo católico de testamento vital, una versión actualizada de otro testamento vital que ya presentaron hace años. Por otra parte, la Comisión Permanente ha aprobado un donativo de 500.000 euros para reconstruir los templos de Lorca dañados por el terremoto.