Luces rojas en la salud de las cuentas

Sevilla- La consejera de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, tiene hoy por delante una cita clave en la reunión en Madrid del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Es el Gobierno el que dirá la última palabra sobre el Plan Económico de Reequilibrio (2012-2014) que ya presentó Aguayo el martes y que entraña un ajuste de más de 3.500 millones de euros. 1.027, 4 son vía aumento de ingresos a través de medidas como la subida de impuestos; y 2.504,5 vía recorte de gasto: la principal medida en esta área es el recorte a los empleados públicos de las pagas extra de junio y diciembre, con la que la Junta pretende ahorrar 315,4 millones en lo que queda de 2012.

El propósito último es cumplir con el objetivo de déficit del 1,5 por ciento marcado para 2012. El Gobierno central no admite que vuelva a romperse este larguero como ocurrió el año pasado: Andalucía cerró en el 3,22 por ciento cuando estaba obligada a ceñirse a un 1,3 por ciento. Bruselas tiene puesto el foco en la deuda de las comunidades y el Ministerio de Hacienda, del que es titular Cristóbal Montoro, esgrime, para el que no cumpla, la posible intervención de cuentas autómicas que permite la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Aguayo llegará al cónclave con un informe de más de 60 páginas en el que detalla las medidas que se van a emprender y la situación financiera de la comunidad, sobre la que el Ejecutivo central ha mostrado más de una vez públicamente su preocupación.

Hay cifras aportadas en el informe por la Junta que reflejan la salud de las cuentas públicas. Una de ellas es la evolución del remanente de tesorería, a 31 de diciembre de 2009, 2010 y la previsión de 2011. Llama la atención que la disminución de este remanente en 2011 respecto al año anterior es de un 70 por ciento, pasando de los 2.152 millones de 2010 a sólo 639 millones. La diferencia viene marcada por la reducción drástica de los fondos líquidos del Gobierno autonómico, que es en definitiva el dinero corriente del que se dispone. Pasa de 2.753 millones en 2010 a 1.199 en 2011.

El remanente de tesorería es fluctuante. Es la diferencia entre todos los pagos y todos los ingresos. La Junta ha llegado a tener en fechas no muy lejanas en torno a 5.000 millones de euros. Y con este exceso de liquidez implementó las subastas entre los bancos que tan criticadas fueron por el Partido Popular y que llevaron a José Antonio Griñán, siendo consejero de Economía y Hacienda, a tener que dar explicaciones en la Cámara autonómica. El remanente de tesorería es un indicador de la salud de las cuentas porque es el que permite tener margen de maniobra cuando se atascan las cantidades pendientes de cobro, que suelen ser, en su mayoría, fondos del Gobierno central o de Europa. Permite, en definitiva, adelantar dinero. La pregunta es cómo se cuadra el círculo si la Junta reconoce verdaderas dificultades en este informe para obtener financiación y el paracaídas del remanente de tesorería está cerrado.