La ola de violencia en Kirguistán habría causado dos mil muertos

La ola de violencia en Kirguistán habría causado dos mil muertos
La ola de violencia en Kirguistán habría causado dos mil muertos

Bishkek– La presidenta del Gobierno interino de Kirguistán, Rosa Otunbayeva, cree que el número real de muertos en los enfrentamientos interétnicos que comenzaron la semana pasada en el sur del país podría ser «diez veces mayor» de lo dicho por las autoridades debido a la costumbre local de enterrar a los fallecidos antes de la puesta del sol.Según el último balance facilitado por el Ministerio de Sanidad, en los hospitales se han registrado 192 víctimas mortales, mientras que 2.000 personas han requerido atención médica, de las cuales 913 han sido ingresadas. En la región de Osh, donde comenzó la violencia, han muerto al menos 145 personas y en la de Jalalabad han fallecido 47. Pero según las declaraciones realizadas por Otunbayeva al diario ruso «Kommersant», la cifra real de víctimas mortales podría ascender a casi 2.000.«Yo multiplicaría la cifra oficial por diez, puesto que hay muchas familias de zonas rurales que, siguiendo la costumbre, entierran (a sus muertos) enseguida, antes de que se ponga el sol», explicó la presidenta del Ejecutivo interino. En cuanto a las personas que han tenido que abandonar sus hogares para huir de la violencia, Otunbayeva dijo que ha habido «un éxodo masivo de refugiados». Según los datos del Gobierno kirguís y de las ONG que están trabajando en la zona, ya hay 300.000 desplazados.La dirigente provisional afirma además que la violencia fue provocada por «mercenarios contratados por el presidente depuesto, Kurmanbek Bakiyev, y por su hijo menor, Maxim», cuyo arresto ha solicitado el Gobierno interino por delitos de terrorismo y desfalco. «Maxim compró armas en «países árabes», dijo Otunbayeva, quien llegó al poder el pasado 7 de abril, después de que el jefe de Estado huyera tras una revuelta popular. La situación en las zonas de conflicto era ayer de calma tensa. Numerosas barricadas separaban a las dos comunidades, uzbekos y kirguisos, enfrentadas.