Sobera y Valls ganan la partida

Antena 3 ha acertado con sus concursos. Los datos lo demuestran. Y los índices de audiencia del pasado martes lo dejan más que claro. La versión diaria de «Atrapa un millón», sabiamente conducido por Carlos Sobera, batió su propio récord al alcanzar un 16,5% de cuota y 1.236.000 espectadores. Gracias a estos datos, el concurso de Antena 3 se convirtió en el más visto de la tarde.

El concurso que presenta Arturo Valls también triunfa en su versión diaria. El martes obtuvo un 13,6%
El concurso que presenta Arturo Valls también triunfa en su versión diaria. El martes obtuvo un 13,6%

Efectivamente, llegó a superar al que durante mucho tiempo ha sido el rey de esa franja horaria, Christian Gálvez y su «Pasapalabra», que se quedó en un 15,6% de «share».

Más de dos millones

La cadena contaba ayer con su otro gran éxito, «¡Ahora caigo!» en la franja de «prime time», donde competía con el partido de Liga de Campeones Villarreal-Odense, en La 1, y con el espacio «Enemigos íntimos», de Telecinco. Como era de suponer, el fútbol pudo con todo y, con su 20% lideró la franja. En segundo lugar se situó «¡Ahora caigo!», presentado por Arturo Valls, que, continuando con su trayectoria al alza en este horario, el martes superó de nuevo los dos millones de espectadores. Fueron exactamente 2.138.000 y un 15,7% de «share».

Con estos resultados, el espacio que conduce Valls se impuso de nuevo a «Enemigos íntimos», de Telecinco, en la franja en la que coinciden. El espacio que presenta Santi Acosta se quedó en 1.541.000 espectadores.

«¡Ahora caigo!» estrenó el pasado lunes su versión diaria, en la que también está triunfando. El martes, por ejemplo, logró un 13,6% de cuota, 4 décimas más que el día de su estreno.
Y, ¿dónde está la fórmula del éxito? Pello Sarasola, director de programación de Antena 3, considera imprescindible la diversión sana aderezada con algo de conocimiento y cultura. Si a todo esto «le sumamos un presentador carismático y salado, con mucho ‘‘feed back'' con las personas del plató y una dosis de espectacularidad», ya tenemos la fórmula perfecta para triunfar, añade.