Los críticos exigen «serios cambios» también a Gómez

Reclaman que abra un «proceso de reflexión» y dé paso a «propuestas y cambios» en el PSM, como ha pedido él a Ferraz tras la derrota electoral del domingo

En el último Comité Regional del PSM, en septiembre, los críticos ya le recriminaron su alejamiento de la política regional madrileña

MADRID- No hace ni un mes del último Comité Regional del PSM, en el que el conocido como «sector crítico» a Tomás Gómez le dio un primer aviso. Dirigentes históricos del partido como el ex alcalde de Getafe Pedro Castro, los diputados Matilde Fernández, José Cepeda y la última rival que le disputó el liderazgo del partido en marzo, Pilar Sánchez Acera (que, no en vano, logró el apoyo del 41% de los apoyos), criticaron su alejamiento de Madrid y le exigieron que se acercara más a la «realidad madrileña», sobre todo en un momento de cambios en el PP.
Sin embargo, el líder del PSM parece no tener en consideración las peticiones de su partido, ya que ayer volvió a ver más «la paja del ojo» de Ferraz y a obviar «la viga» que tiene en el suyo. Gómez fue uno de los primeros socialistas en valorar el batacazo cosechado por su partido en las elecciones vascas y gallegas. El líder del PSM aseguró que «habrá que hacer cambios profundos y serios en el PSOE» por la «derrota contundente» que cosecharon sus compañeros socialistas en Galicia y País Vasco, olvidando quizás que él, en las últimas elecciones autonómicas (hace poco más de un año) firmó los peores resultados cosechados por el PSOE en la historia de la Comunidad de Madrid, cuando el PP logró doblarle en número de escaños.
Las reacciones en el PSM a su exigencia de «cambios profundos y serios» no se dejaron esperar. Twitter fue la vía elegida por Sánchez Acera, la rival «rubalcabista» de Gómez: «Ay! El mundo de los cambios parece q pasa siempre por otros y nunca por uno mismo», escribía en clara relación a las afirmaciones matutinas de Gómez.

También a través de esta misma red social, José Cepeda, diputado que dio su apoyo a Acera en su envite a Gómez de hace un año, pidió a sus seguidores en Twitter que pensaran como periodistas a la hora de analizar la frase de Gómez en la exigía «cambios profundos y serios» a Ferraz. Cepeda recordó en 140 caracteres las cinco «w» que rodean a una noticia –what, when, where, why, who– y añadir la frase: «Menos samba e mais unidade, mais trabalhar».
El diputado del PSM recordó que «cada dirigente debe asumir la responsabilidad que le ha sido encomendada por el partido» y señaló, en declaraciones a este periódico, que «no es momento para tirar contra nosotros mismos». En esta misma línea se pronunció Pilar Sánchez Acera, quién se felicitó porque el líder del PSM, Tomás Gómez, esté de acuerdo con ella en asegurar que se debe hacer reflexión y análisis sobre lo sucedido, y añadió que «espero que esa reflexión y participación se trasladen a Madrid y que la Ejecutiva del partido también abra paso a cambios, propuestas y reflexiones a nivel regional».

En concreto, Acera reclamó, en declaraciones a LA RAZÓN, la celebración de una Conferencia Política propia de Madrid, para que «haya reflexión, pero por parte de todos». «No es un quítate tú para ponerme yo; tenemos que aportar nuestras mejores propuestas para conectar con el electorado más inmediato», apuntó la compañera de Gómez. Pero al tiempo que los «rubalcabistas» salían en defensa de «los Pachis», los afines a Gómez en el PSM se sumaban a su líder a la hora de hacer leña de los árboles caídos. El diputado regional y miembro de la Ejecutiva del PSM Antonio Miguel Carmona, pidió ayer «devolver el partido a los militantes, a los simpatizantes, a los votantes y a los trabajadores», porque «no será una clase dirigente la que se renueve a sí misma». A su vez, la diputada nacional Delia Blanco, de la cuerda «tomasista», llamó ayer al PSOE a «pensar seriamente», y «cambiar el paradigma». A Blanco también se unió la ex ministra y miembro del PSM Beatriz Corredor, que calificó de necesaria «una imprescindible verdadera, profunda, valiente y responsable jornada de reflexión».

Pero no sólo las declaraciones de ayer de Gómez y su petición de «cambios» a Rubalcaba han reabierto la eterna «brecha» del PSM . El episodio que protagonizó el líder de los socialistas madrileños en la Asamblea el pasado jueves, cuando resucitó los fantasmas de la Guerra Civil para increpar al PP, no gustó a los pocos socialistas que quedan fuera de la «órbita» del líder de la formación en Madrid. Así, Sánchez Acera pedía ayer en declaraciones a este periódico una vuelta a las necesidades «del electorado más inmediato» y su compañero de filas, José Cepeda, directamente reclamaba un «PSOE socialista, obrero y español» y pedía que la «"e"de español fuera ahora más grande que nunca», como fórmula para alejarse de las posiciones más radicales, en las que se ha instalado su líder. «Con ese discurso radical sólo quita votos a nuestros compañeros de IU, no al PP, que es nuestro verdadero rival», reflexionaba ayer otro destacado miembro del PSM que optó por quedarse en el anonimato.

 «Ese discurso nos aleja de nuestro votante, que es socialdemócrata», añadía otro miembro del partido consultado por este diario. «Los discursos guerracivilistas, de los años 70, no tienen cabida en la sociedad del siglo XXI», añadió Cepeda.

Subida de cuotas a los afiliados...
y dos coches para el jefe y sus afines

MADRID- Desde el batacazo electoral de Tomás Gómez, en las últimas elecciones (mayo de 2011), el PSM pasa verdaderos apuros económicos. En lo que va de año ha llegado a adeudar varias mensualidades del alquiler de su flamante sede en el Palacio de la Prensa, propiedad de la Asociación de la Prensa de Madrid, así como las nóminas de muchos de sus empleados. En este contexto, el líder del PSM autorizó una subida de cuotas a los afiliados que no ha sentado nada bien en un sector del partido. Más Izquierda Madrid, la corriente más alejada de Gómez, critica que la subida no se haya realizado de forma regular a todos los afiliados, además de poner en duda la administración de estas cuotas por parte del líder. En primer lugar, este grupo de críticos ha vuelto a poner en duda la necesidad de mantener la sede de Callao, que cuesta 16.900 euros al mes. Pero éste no sería el único lujo del líder de los socialistas madrileños. Y es que, según ha denunciado «El Confidencial», Gómez mantiene dos coches, con chófer, a su servicio. En primer lugar, tiene un utilitario que le paga el partido. Un coche con chófer que utiliza habitualmente y que podría ahorrarse ya que, como portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea, el líder del PSM tiene a su disposición un coche oficial. El maltrecho PSM sigue pagando el coche a su secretario general y, de esta manera, el que paga la Asamblea lo deja a disposición de sus diputados más afines, entre los que se encuentra la ex delegada del Gobierno, Amparo Valcárce, entre otros.