Libre tras 29 puñaladas

Pedro mató a cuchilladas y golpes a un joven en su casa de Madrid el 27 de noviembre de 2008. Su confesión no ha evitado que el juez le dejara en libertad bajo fianza a la espera de juicio

Hoy se cumplen 23 meses de la detención de Pedro (en la imagen),  tras cometer el asesinato de Juanjo en el barrio del Pilar
Hoy se cumplen 23 meses de la detención de Pedro (en la imagen), tras cometer el asesinato de Juanjo en el barrio del Pilar

MADRID- Pedro encontró a su novio, Edu, en el suelo del rellano. Tenía una herida abierta en la cabeza y otra en los genitales. Sangraba y estaba semiinconsciente, pero no cogió el teléfono para llamar a una ambulancia. Entró en su casa y vio a Juanjo, un joven de 29 años, que según él declaró, estaba agachado y buscando algo. Cogió un cuchillo y le asestó puñaladas por todo el cuerpo. Cuatro en la cabeza, dos en el cuello. Le dio varios cabezazos, golpes, le atravesó el corazón, los pulmones, le destrozó los brazos y la cara hasta que cayó muerto. Cuando acabó, su compañero de piso salió de la habitación asustado y le preguntó qué había pasado. Pedro, con toda la sangre fría del mundo le contestó: «Ahí he dejado a ése» .

 Justo entonces, se fue al baño y se lavó las manos. Se quitó el polo del bar Lemos y se aseó. Tras declarar ante la Policía y confesar el crimen, fue arrestado. De hecho, en la imagen se aprecia cómo lo único que no se limpió fue la nariz, rota de los cabezazos. Por lo demás, iba impoluto, no sólo cogió el abrigo, sino también una bufanda, iba, casi hasta repeinado. Su actitud tras quitar la vida a un chico fue tan fría, que un agente de Policía quiso declarar motu propio para explicar unas formas tan tranquilas que le llamaron la atención.

Según la abogada de la familia, la escena del crimen es brutal, la sangre llega hasta el techo. Tanto, que aunque se lo han pedido, les han recomendado no ver el vídeo que se grabó en la pequeña casa donde Pedro y Edu vivían y donde Juanjo encontró la muerte.