Los avatares del amor llegan a Murcia con «Perversiones sexuales en Chicago»

MURCIA-Una buena dosis de amor, desamor y amistad. Otra de celos e inseguridades. Una pizca de optimismo. Estos tan solo son algunos de los ingredientes de «Perversiones sexuales en Chicago», de David Mamet (Chicago, 1947) pero que defenderá la compañía La Ruta Teatro, bajo la dirección de Juan Pedro Campoy. Obra que estrenarán mañana en el Teatro Circo de Murcia (en la que constituye su segunda coproducción) y que se podrá ver hasta el próximo sábado.«Se trata de una obra de actores» por su sencilla escenografía basada en un sofá y una mesa alta con dos taburetes así que «los que llevan el peso son los cuatro intérpretes», afirmó Campoy al tiempo que la definió como «una comedia negra, ácida y amarga» que habla «no solamente de sexo; también de amistad, de compañerismo, de confianza y desconfianza». Del mismo modo, recordó que conserva el «ritmo frenético», que caracteriza los textos de David Mamet. Respecto a las diferencias con el texto original (la versión ha corrido a cargo del dramaturgo y cineasta Roberto Santiago), Campoy refirió que la obra es muy fiel y las diferencias son contextuales (se cambia la guerra de Vietnam por la de Irak). Del mismo modo, apuntó que «Santiago ha hilado muy bien las 15 escenas y el epílogo».Los protagonistas de la obra, que ayer estuvieron en la presentación, son jóvenes caras conocidas de la televisión. En concreto Fernando Gil (de «El comisario» y «Felipe y Letizia») da vida a Bernard; Úrsula Corberó (de «Física y Química», «República», la película «XP3D» y, en este momento, «Gran Reserva») interpreta a Deborah; Javier Pereira (de «Al salir de clase», «Gran hotel», y películas como «Frío sol de invierno» y «Días azules» encarna a Danny, y la ilicitana que estudió en Murcia, Cristina Alcázar (conocida por «Hospital Central», «Los Serrano», «Cuéntame cómo pasó» y «Los Quién») encarna a Joan. Precisamente Alcázar, que ayer se mostró feliz de volver a la tierra donde estudió indicó que «en el fondo es una historia de amor» que «aborda la imposibilidad de una relación sincera de amor entre dos personas». Su compañero de reparto, Pereira, añadió que es una obra «con mucho ritmo, rápida y muy fresca que parte de dos chicos que conocen a dos chicas y de ahí surge todo». Pereira manifestó tener «muchas ganas de empezar y de empezar aquí». Declaró que llegaron el lunes al TCM y «estamos encantados con este teatro que es diferente y original».Por su parte, para la actriz Úrsula Corberó es el primer papel de teatro que interpreta. En este sentido, afirmó tener «una mezcla de sensaciones» y se mostró «optimista» con este proyecto porque «hemos estado trabajando muy duro en los ensayos en Madrid». Por último, el cuarto actor del reparto, Fernando Gil suscribió las palabras de Cristina Alcázar y añadió que «al ser una comedia el resultado es positivo». En su opinión, trata «más que de la imposibilidad de las relaciones, de los problemas que se encuentra una pareja joven para afrontar una relación». Porque «hay muchos factores externos ahora en la sociedad que dinamitan las relaciones».La clave es el riesgoEl director del TCM, César Oliva, reiteró que «una programación como la que presentamos hoy es lo que le da sentido a este teatro» porque «este teatro tiene que apostar por los inventos». El hecho de arriesgarse «es una de las claves de nuestra filosofía». César Oliva afirmó que anteayer, al cierre de taquilla, ya se habían vendido más de 900 entradas para esta función. Por su parte, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Murcia, Rafael Gómez, hizo «un llamamiento a todos los murcianos para que a lo largo de estos días consigamos colgar el cartel de no hay billetes». Porque «la obra se lo merece» y «tenemos que estar apoyando a las compañías murcianas».