Libros

Tamara Falcó y su buena relación con los ex de sus padres por Jesús Mariñas

«Con Janine Girod me entiendo bien, al igual que con Fátima de la Cierva», confiesa

Nos quedamos a la espera de conocer, descubrir y poder palpar la colección de veinte piezas que lanzará DJ Tiesto en los que suponen sus primeros diseños para Mango. Estuvimos en la presentación ibicenca, pero allí no vimos nada de lo que nos condujo hasta una la isla blanca no excesivamente llena, aunque todos aseguran que Angelina Jolie anda por allí descolgada de Brad Pitt acompañada de una amiga inglesa. Aseguran que la vieron por Las Salinas, pero no hay documento gráfico que lo constate al contrario que Naomi Campbell y Elle Macpherson, a quien me costó reconocer a no ser por su aparatoso Rolex, que luego copió Nati Abascal. Naomi parece domesticada por su multimillonario novio ruso, Vladislav Doronin, algo que nunca consiguió Valérie, su guapa madre, a la que tiempo atrás conocí bien. Ella no resultaba tan desapacible como la gacela negra de las pasarelas que reposa en Ibiza al igual que David Bustamante y Paula Echevarría en el Hotel Corso, que tiene la mejor panorámica de la ciudad que puedan imaginar. Allí también se alojó Tamara Falcó –de la que me queda hablar largo y tendido–, porque resulta cautivadora lo mismo contándonos que nunca usa reloj – «este blanco me lo he puesto hoy porque es de Guess y tengo contrato con ellos hasta las tres de la madrugada», dijo–, que descubriendo la relación que tiene con sus múltiples hermanos de distintos padres: – «Era divertido cuando en el cole me preguntaban sobre este tema y contaba que era hija única de mis padres y que tenía como hermanastros a los Iglesias y Boyer, además de los de mi padre. Con Janine Girod me entiendo bien, igual que con Fátima de la Cierva. –las ex del marqués de Griñón–. Ana es mi mejor amiga y también lo es Julio José y Enrique. Apenas conocí a mi abuela Montellano y de Charo de la Cueva, madre de Julio, mamá siempre dice que era un bellezón...»

–Pero se llevaban fatal y ella bautizó a tu madre como «la china». No podía verla porque se casó embarazada...
–Sí, de Chábeli. Qué cosas y cómo ha cambiado todo...

También habló de su «tito Miguel»: «Todo va resolviéndose por partes: primero fue salvarle la vida, luego la rehabilitación». Tamarita, sinceramente, tiene una naturalidad apabullante.