Erkizia uno de los valedores de Sortu a juicio por loar a un etarra

El histórico ex dirigente de Herri Batasuna Tasio Erkizia –uno de los principales valedores de la legalización de Sortu– se sentará en el banquillo el próximo viernes acusado de ensalzar al etarra fallecido José Miguel Beñarán «Argala» en un mitin celebrado en Arrigorriaga (Vizcaya) en diciembre de 2008

Erkizia, en la manifestación de apoyo a Sortu del pasado día 19 en Bilbao
Erkizia, en la manifestación de apoyo a Sortu del pasado día 19 en Bilbao

La Fiscalía pide para el veterano líder abertzale 18 meses de cárcel y ocho años de inhabilitación por un delito de enaltecimiento del terrorismo, una pena que Dignidad y Justicia (DyJ) –que ejerce la acusación popular– eleva a dos años de prisión y doce de inhabilitación. Por un homenaje similar a «Argala» celebrado cinco años antes en la misma localidad vizcaína Arnaldo Otegi fue condenado a 15 meses de prisión.

El supuesto homenaje fue denunciado por Dignidad y Justicia ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que citó a declarar a Erkizia como imputado el 16 de marzo de 2010.

La convocatoria del acto –que conmemoró el 30º aniversario de la muerte del etarra, supuestamente a manos del Batallón Vasco-Español– ya dejaban claras las intenciones de los convocantes. En los pasquines con la foto de «Argala» se podía leer que «la lucha armada es imprescindible para avanzar». La Fiscalía recuerda que en su intervención, Erkizia abogó por utilizar «la vía que más daño hiciera al Estado» para conducir a Euskal Herria «a un escenario democrático» y se despidió con un elocuente «¡Viva Argala!».

El mitin estuvo presidido por una foto del etarra, ante la que se efectuó una ofrenda floral en la que participó el acusado. Según las acusaciones, los asistentes «corearon vivas a ETA» y se proyectaron imágenes de varios encapuchados de la banda terrorista. Erkizia se limitó a declarar en su comparecencia ante el juez que su discurso fue político.

El Tribunal Supremo ya estableció en sentencia que «Argala», amnistiado en 1978, continuó dirigiendo a ETA «hasta el momento de su muerte».