El 15-M se dispone a actuar hoy contra el PP y sedes bancarias

Parte del colectivo amenaza con seguir con la acampada en plaza Catalunya

BARCELONA- El movimiento del 15–M afronta hoy el que, teóricamente, tiene que ser su último día de acampada en la plaza Catalunya. Tras un par de jornadas tranquilas, sin incidentes, los indignados han preparado una serie de movilizaciones, que apuntan directamente al PP y a los bancos, a los que culpan de todos los males que denuncian en sus reivindicaciones.
Los indignados quieren celebrar hoy al mediodía un almuerzo «popular» ante la sede del PP, en la calle Urgell. Está por ver si el acto se limitará a esto o si también habrán pintadas u otro tipo de incidentes. Buena parte de las pancartas y lemas de la plaza Catalunya están dedicadas a las medidas que ha tenido que tomar el Gobierno de Mariano Rajoy para hacer frente a la crisis, con proclamas muy críticas.

Marcha y almuerzo
Está previsto que el colectivo organice una marcha, a partir de las 10.00 horas, y desde plaza Catalunya, que llegará hasta la sede del PP catalán. A las 14.00 horas tiene que comenzar el almuerzo, cuyo objetivo será denunciar la supuesta precaria situación que sufren las guarderías de Barcelona. Ante la sede del PP los indignados quieren llevar a cabo una «performance», que derivará en un «entierro de la educación pública».
El 15–M también tiene en los banqueros y entidades financieras a otros de sus grandes enemigos. Los indignados realizarán tres manifestaciones, y quizá alguna otra. De momento, se celebró una conferencia ante la puerta de la sede del BBVA. Podría ser uno de sus objetivos para hoy, y otro, muy probable, es la Bolsa de Barcelona, que lleva días custodiada por furgones de los Mossos d'Esquadra. Las otras marchas podrían tener como protagonistas a otras sedes bancarias, especialmente en el centro de la capital catalana.
La duda es si estas manifestaciones serán el colofón o no a esta nueva acampada del 15–M. El compromiso era quedarse en la plaza Catalunya hasta hoy, pero ayer quedó claro que existen corrientes dentro del movimiento favorables a permanecer más días en este céntrico espacio.
Por lo demás, ayer fue un día quizá de transición en la plaza Catalunya. La vigilancia policial volvió a ser muy discreta, y varias asambleas protagonizaron la jornada. Trabajo, sanidad y el futuro del movimiento fueron los asuntos más debatidos, junto a los inevitables debates centrados sobre los recortes y los banqueros. Se expusieron algunos casos individuales de presuntos afectados por la banca, que tuvieron una gran acogida.
Una gran incógnita es el futuro de un movimiento, que sigue sin tener líderes visibles ni la intención de transformarse en un partido político. En Barcelona, el 15-M se ha extendido por los barrios, pero con resultados nulos a niveles prácticos, sin ninguna repercusión. Una asamblea general celebrada a última hora de ayer tenía que decidir sobre algunas de estas vicisitudes. Sin embargo, el aspecto estos días de la plaza Catalunya es diferente al de la acampada del año pasado. Hay bastantes menos personas pernoctando, menos tiendas y quizá también menos carpas y participación. Todo parece mejor organizado, pero con un espíritu diferente al de 2011. Falta por ver el futuro del 15-M.


Trias: «No toleraré que la acampada se prolongue»
El conseller de Interior, Felip Puig, dijo ayer que ha aumentado la mediación con los indignados, lo que a su juicio podría haber contribuido a la ausencia de incidentes estos días. Puig descartó que la acampada en plaza Catalunya se prolongue más allá de hoy. Una opinión que fue compartida por el alcalde de Barcelona, Xavier Trias. «No toleraré que prosiga la campada», avisó, recordando el acuerdo tácito entre el colectivo del 15-M y las administraciones.