10 claves para vencer al ordenador sin recurrir al «apaga y enciende»

A estas alturas está ya sobradamente demostrado que el mejor amigo del hombre, especialmente si tiene un ordenador, es un informático. Quien más quien menos ha tenido que recurrir a él para que saque del atolladero en el que le han metido su escasa habilidad para las nuevas tecnologías o la rebeldía de las máquinas.

El 90% de los problemas se solucionan en los foros de  internet.
El 90% de los problemas se solucionan en los foros de internet.

Hay dos clases de problemas informáticos: los que se resuelven con el artículo 1, ese que reza "apaga el ordenador y vuélvelo a encender", y el resto. La mayoría de ellos tienen como víctimas a unos empleados al borde de la desesperación, y como diagnóstico una serie de dolencias ("¡No lo entiendo, pero si ayer funcionaba!". "Yo no he tocado nada pero de repente…") que convierten el trabajo de un informático en un continuo "deja vù".

Para evitar que la sangre llegue al río y hacer más fácil esta batalla desigual contra las máquinas, Manuel Pereira González, un bloguero experto en tecnología, ciencia y redes sociales, ha elaborado sus "10 consejos para la resolución de problemas inexplicables", que no son más que el resumen de todas aquellas reglas que él aplica de forma inconsciente cada vez que se le presenta un problema de este tipo. Van dirigidos no sólo a los informáticos, sino a todos aquellos valientes que quieran el ordenador para algo más que ver películas o enviar correos.

El quid de la cuestión, huelga decirlo, está en la última palabra de su decálogo, lo de "inexplicables". Un poco de fe, algo de voluntad y paciencia, mucha paciencia, le serán de gran ayuda. Y, ya de paso, siga estos consejos si no quiere ser sometido a la pregunta más humillante de todas: "¿Has probado a apagar el ordenador y encenderlo de nuevo?".

1. Simplificar el problema: empiece por lo más sencillo y a partir de ahí aborde lo más complicado.

2. Sea metódico en las pruebas: hay que seguir exactamente los mismos pasos en cada comprobación, porque cualquier variación puede hacernos dar vueltas sobre lo mismo.

3. No mates moscas a cañonazos: ¡reflexiona! No es útil empezar de cero, sino desde donde se detectó el problema. "Tengo un compañero que cuando tiene un problema reinstala el Windows", se lamenta Pereira.

4. La máquina tiene la presunción de inocencia: la experiencia -asegura- ha demostrado que la culpa suele ser de un error humano. Empecinarnos en lugares comunes como que "la memoria está corrupta"salvará nuestro orgullo, pero nos hará perder más tiempo.

5. A veces es más fácil hallar la solución que la causa: muchos se ofuscan tratando de buscar la causa a un problema. Hay que centrarse en la solución y dejarnos vencer por el enemigo.

6. Si ayer funcionaba y hoy no, algo ha cambiado: "Algo sí ha cambiado, la fecha", suele responder Pereira. Aquí hay que poner en práctica los consejos anteriores: comprobaciones metódicas y centrarse en la solución.

7. Pregúntale (bien) a Google: el 90% de los problemas se solucionan en los foros de internet. No somos ni los primeros ni los últimos a los que nos ocurre eso.

8. Si no hay más remedio, baja de nivel de abstracción: si todo lo demás falla, quizás ha llegado la hora de plantearnos que estamos rebuscando en el lugar equivocado.

9. Muchos ojos ven más que dos: si estamos realmente ofuscados, hay que ser humildes y pedir una segunda opinión.

10. A veces la mejor solución a un problema es irse a dormir: no por ellos el ordenador se arreglará solo, pero al día siguiente podremos enfrentarnos con mayor lucidez a lo que aparentemente no tiene arreglo.