Eurocopa

Sudáfrica contra las cuerdas

El anfitrión de la actual edición de la Copa del Mundo, Sudáfrica, se encuentra contra las cuerdas tras un empate y una derrota en los dos primeros partidos del torneo, que podrían convertirle en el primer equipo de los que acoge un Mundial que no supera la fase de grupos de la competición.

Existe un tópico en el entorno de la Copa del Mundo que habla de que al país organizador le corresponde, como mínimo, superar la primera fase para que la competición se mantenga viva en el ambiente futbolístico de la nación. En esta ocasión el reto se antoja complicado por la situación clasificatoria de los "bafana, bafana"y por el impacto anímico que suponer la contundente derrota por 0-3 que le encajó la selección uruguaya en Pretoria en la noche del martes. Además, la derrota se fraguó en un día muy importante para la joven democracia sudafricana, ya que tuvo lugar el 16 de junio, festividad del "Youth day"(Día de la Juventud), fecha con un alto significado en la lucha por los derechos de la población de raza negra del país. Hasta la fecha, en los dieciocho mundiales disputados, el equipo organizador había superado la primera ronda, hasta el punto de haber alcanzado el triunfo en seis ocasiones y haber llegado a la final en otras dos. Sin embargo, en el primer Mundial de la historia que se disputa en África y a pesar de la confianza existente las selecciones de este continente, los "bafana, bafana"tendrán que hacer un esfuerzo especial en el último partido contra Francia en el que únicamente le sirve la victoria. En su debut en el actual Mundial, el equipo sudafricano empató a uno contra México en un partido en el que se adelantó en el marcador al principio del segundo tiempo, pero en el que recibió el gol de la igualada mexicana en el segundo periodo. En su segundo partido, el conjunto que dirige el brasileño Carlos Alberto Parreira aspiraba a ratificar con una victoria sus aspiraciones de alcanzar las semifinales. No fue posible. Enfrente tuvo a un rival más compacto y con mucha más experiencia, que manejó mejor el partido y que sumó el triunfo con contundencia gracias a un gol en primer tiempo, un segundo tanto lapidario que llegó de penalti tras la expulsión del meta local ya avanzado el segundo periodo y un 0-3 en el último suspiro. Con este marcador, los sudafricanos igualan la peor goleada en contra de un equipo anfitrión en un Mundial. Suecia perdió por 5-2 en la final del torneo de 1958 y México lo hizo por 4-1 contra Italia en los cuartos de final del campeonato de 1970. La derrota dolió a todos los sudafricanos por el juego desplegado, por su envergadura, por la superioridad de la selección de Uruguay y por lo que de ella se deriva: la clasificación depende de un resultado heroico ante los franceses. El partido ante Francia esta previsto para el martes 22 a las 16.00 horas (14.00 GMT) en el estadio de Bloemfontein, misma hora en la que México y Uruguay se medirán en Rustenburgo. Todavía no es el momento de analizar con detalle las consecuencias negativas que puede tener la eliminación de Sudáfrica en su propia competición para el desarrollo del Mundial, pero sí que es hora de empezar a pensar en ello. Cuestiones como la de que en qué medida dejará el torneo de interesar a los sudafricanos o la forma en la que en las calles de sus ciudades se vivirá el torneo a partir de ahora van a empezar a preocupar sin dudas a los organizadores, tanto a nivel local como en el entorno FIFA. Si Sudáfrica queda fuera del Mundial el día 22, lo hará en un momento en el que el torneo no habrá ni tan siquiera llegado a su ecuador. Se llevarán once días de competición y por delante quedarán casi tres semanas de Mundial apasionantes para las selecciones que continúen pero decepcionantes para los sudafricanos.