Historia

La herencia colonial

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Ha caído Mubarak. El pueblo egipcio está contento, aunque la incertidumbre en el futuro es inquietante. Egipto produce una enorme fascinación desde tiempos inmemoriales. Le debemos a Napoleón el nacimiento de la egiptología gracias a su fracasada expedición para conquistar el mítico país de los faraones. Durante siglos, ha sido el objeto del deseo de las potencias coloniales europeas. Los países árabes fueron moneda de cambio de la geopolítica europea y las consecuencias de las chapuzas de Francia y Gran Bretaña perduran en el tiempo. Tras la caída del Imperio Turco, sus antiguos dominios eran un goloso botín y se lo repartieron sin ningún pudor. Luego fue el escenario de las luchas de la Guerra Fría. A los progres europeos les gusta culpar de todos los males a Estados Unidos, pero la realidad es que heredó un escenario muy complicado. Mubarak no es más que otro general corrupto que ha explotado a su pueblo con el beneplácito de las democracias liberales. Ahora se abre un periodo inquietante en los países árabes.