Quirós paga la cena

Cuando Álvaro Quirós pisa un campo de golf, el espectáculo estás asegurado. Es un jugador agradecido de ver. Su descomunal potencia, especialmente con el «drive», ya vale una entrada. Pero si encima es capaz de controlar esa fuerza y transformarla en buen golf, la cosa ya va para nota.

ÁLVARO QUIRÓS tuvo un día irregular, pero sacó toda su garra en momentos en los que demostró estar a la altura de los mejores
ÁLVARO QUIRÓS tuvo un día irregular, pero sacó toda su garra en momentos en los que demostró estar a la altura de los mejores

Impecablemente vestido de azul, Quirós se alzó ayer con el Dubai Dessert Classic tras una última vuelta para el recuerdo. Un triunfo que, además, le permite colocarse líder de la «Race to Dubai», tras su segundo puesto en Qatar la semana pasada y su octavo en Bahrein la anterior.

El domingo prometía emociones fuertes en el Emirates Golf Club. Hasta 20 golfistas comenzaron la jornada en tres golpes. Y, entre ellos, nombres como Sergio García, Rory McIlroy o el mismísimo Tiger, que compartió penas y partido con el castellonense –ambos firmaron 75–. El mejor de todos resultó ser Álvaro Quirós, que entregó una tarjeta con 68 golpes por tercer día consecutivo y acabó con -11, un golpe menos que el surafricano James Kingston y el danés Anders Hansen.

El gaditano empezó el día con fuerza. Un extraordinario «drive» en el 2 le abrió la puerta de su primer «eagle» del día. El segundo fue el golpe de la semana, un hoyo en uno en el 11 (143 metros) con un wedge en las manos. Un «ace» que le permitió recuperarse del triple «bogey» que había firmado en el 8, tras tener problemas con una palmera. Quirós, a punto de entrar entre los veinte mejores jugadores del mundo tras esta victoria, selló su triunfo con un «birdie» en el 16, el mismo hoyo en el que Hansen falló un «putt» muy corto minutos después que le acabó condenando. «Llevo tiempo jugando bien y creo que merecía ganar», dijo tras recibir el trofeo de ganador. Por la noche, la cuenta de la cena de todos los españoles corrió de su cuenta. La celebración bien que lo merecía. Desde 2007, el gaditano ha logrado una victoria por temporada.

Pero en Dubái también brillaron otros españoles. Olazábal, por ejemplo, acabó decimoquinto con -5, demostrando que cada vez está mejor. Especialmente feliz fue la jornada para Álvaro Velasco. El barcelonés acabó con tres «birdies» consecutivos que le permitieron colarse entre los cuatro primeros y pegar un buen subidón en la «Race to Dubai».