La UE impone cuatro tareas obligatorias para España

Los líderes de la UE quisieron en un primer momento que España modificase su sistema fiscal, descargando los impuestos laborales y con subidas del IVA y sobre la energía.

Zapatero conversa con Durao Barroso (centro) y Passos Coelho
Zapatero conversa con Durao Barroso (centro) y Passos Coelho

Ésta fue una de las principales recomendaciones que lanzó este mes la Comisión Europea a nuestro país para el próximo año y medio, con el fin de que las hicieran hoy suyas los jefes de los Ejecutivos de los Veintisiete en las conclusiones de la cumbre europea. Sin embargo, ha habido cambios. La Comisión presentó el pasado 7 de junio sus recomendaciones a los Gobiernos de la Unión para armonizar las economías europeas y hacerlas más competitivas. La lista de deberes para España fue, en comparación con las demás, la más severa.

Se incluía una subida del IVA, de los impuestos sobre la gasolina, una rebaja de las contribuciones sociales, y una evaluación de la reforma laboral a finales de este año, con la perspectiva de enmendarla para hacerla más ambiciosa. Bruselas pidió «estudiar el ámbito para reducir el nivel de las cotizaciones a la Seguridad Social para reducir los costes laborales no salariales de forma neutra para el presupuesto, por ejemplo modificando la estructura y los tipos del IVA y los impuestos sobre la energía».

Roces con Salgado
Las peticiones produjeron roces con España, que, en boca de la vicepresidenta segunda Elena Salgado, las consideró «inoportunas» en este momento. El Gobierno forzó un cambio en la formulación por parte de la Comisión, que no pasó de ser una modificación «cosmética», según reconocen fuentes comunitarias. En el texto finalmente aprobado se cambia la letra para mantener el mismo tono, y se pide a nuestro país que «mejore la eficiencia del sistema fiscal mediante el traslado de los impuestos sobre el trabajo a tasas sobre el consumo y medioambientales».

Las conclusiones de la cumbre que se aprobarán hoy, a las que tuvo acceso este diario, «invitan a todos los Estados miembros a reflejar las recomendaciones en sus decisiones nacionales en lo que respecta a sus presupuestos y reformas estructurales». Según los líderes europeos, las propuestas comunitarias «constituyen un buen punto de arranque para una recuperación sostenible europea, para afrontar los desafíos fiscales y para conducir reformas más ambiciosas a nivel nacional».

En el caso de España, las peticiones pueden agruparse en cuatro grandes apartados. Además de las tasas, los jefes de Estado y de Gobierno demandan que se introduzca una regla de control de gasto para las comunidades autónomas, e instan a que nuestro país complete la reforma de la negociación colectiva para garantizar que los salarios se liguen a la productividad y a las condiciones a nivel de empresa, algo que, a jucio de los empresarios y los grupos políticos, no garantiza la norma convalidada el miércoles en el Parlamento. Europa demanda además a España que concluya las reformas pendientes, como la del sistema financiero.

La lista de los deberes
Los veintisiete países miembros de la UE piden a España que introduzca una regla de control de gasto para las comunidades autónomas. La UE reclama, además, que los salarios de los empleados españoles se liguen a la productividad, y no a la inflación como hasta ahora. En materia fiscal, además de un sanemiento, los Veintisiete piden al Gobierno que haga recaer el peso de los impuestos sobre el consumo y el medio ambiente, en vez de sobre el trabajo. En un principio, la UE pidió un aumento del IVA y de los impuestos sobre la energía, pero luego retiraron la recomendación tras las alegaciones del Ejecutivo. La UE también aconseja ampliar la edad de jubilación y completar la reforma de las pensiones.