Alfonso Armada: «Informé obedecí y resolví»

El ex general de División Alfonso Armada se muestra muy «satisfecho» con su papel durante el golpe

MADRID- El ex general de División Alfonso Armada se muestra «muy satisfecho» de su papel durante el 23-F y dice que no hace juicios de lo que le hicieron, sino de su actuación en ese día: «informé, obedecí y resolví», asegura.

Fue condenado a 30 años de cárcel por su participación en los hechos. Muchos le consideran el «elefante blanco» de aquella trama, «la autoridad competente, por su puesto militar» que los golpistas esperaban aquella tarde en el Congreso– y posteriormente, en diciembre de 1988, fue indultado. «Para mí, el 23-F es una satisfacción. Creo que es el momento en el que hice el trabajo más importante en mi vida militar, desde mi puesto de segundo jefe del Estado Mayor. No solamente cumplí con mi deber, sino que hice una obra excelente», resalta.

Armada insiste en que el recuerdo que tiene de ese día es «francamente bueno» porque cumplió con su deber.

Diez días antes de la intentona golpista, explica, habló con el vicepresidente del Gobierno, el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, para informarle de la situación que tenía España y de la posibilidad de que pudiera ocurrir un hecho violento. «Él creía que yo estaba equivocado o que soñaba y me dio una gran reprimenda. Me dijo que en mi afán monarquista soñaba, y que él tenía una información mucho más importante que la mía por la que podía asegurarme que estaba equivocado. Que no volviese a hablarle del tema porque perjudicaba la situación».

La tarde del 23-F se enteró de lo que estaba sucediendo en el Congreso cuando estaba con Gabeiras. «En mi puesto», subraya. Mantiene que no salió del despacho «en toda la tarde» y que no tuvo «la menor discrepancia» con Gabeiras, al que «ayudó y obedeció». Según explica Armada, «por la noche, aunque no puedo precisar la hora exacta, en el Congreso estaban un poco nerviosos por la posibilidad de que empleasen los geos para liberar el Hemiciclo y lo veíamos un disparate». Fue Gabeiras quien le ordenó que acudiese al Congreso, consciente de que a él no le recibiría Tejero. Armada añade que ofreció a Tejero realizar «cualquier gestión» si liberaba a los diputados. Nunca, «le hablé de la intención de presidir un Gobierno de concentración». Ese Gobierno que dicen que quería formar es una de las mentiras más grandes que se pueden concebir».

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