Ahmad Wali Karzai: «Los rebeldes son parte de la solución no el problema»

Anciano tribal, jefe del Consejo Provincial de Kandahar, Ahmad Wali Karzai era el hombre más poderoso e influyente de la ciudad. Esta entrevista fue realizada en Kandahar en septiembre del año 2010.

–Los medios occidentales lo tildan de narcotraficante, colaboracionista de la CIA y político corrupto. ¿Considera injustas estas acusaciones?
–Hasta la fecha ningún tribunal (afgano) ha encontrado pruebas para inculparme en presuntas actividades criminales. No son más que calumnias y mentiras infundadas. Lo califico de acto cobarde. He sido elegido democráticamente presidente del Consejo Provincial de Kandahar y soy miembro de la shura por el clan Popalzai. Mi trabajo consiste en proteger a mi pueblo. Recibo en mi casa a todo aquel que solicita mi ayuda, y ello incluye a agentes de inteligencia estadounidenses o mandos de las tropas internacionales. He prestado información a la CIA, he puesto a su disposición personal para las bases militares y escolta para los camiones de la OTAN. Pero no he recibido una retribución económica.

–Entonces, ¿rechaza usted, también, las acusaciones por usurpación y venta ilegal de terrenos estatales en Kandahar?
–Sí. Más que preguntarme a mí debería investigar a la familia Shershai (del ex gobernador de Kandahar). Su hermano, el general Abdul Rasik Shersai, es su custodio. Rasik es el jefe de una empresa de construcción y recibe numerosos y lucrativos encargos de la OTAN, como el alquilar terrenos y edificios a las tropas de la coalición. 

–El general británico Nick Carter lo acusó de ser «una amenaza mayor» que los talibán.
–Carter y yo tuvimos nuestras discrepancias a la hora de coordinar la ofensiva en Kandahar. Ganar la batalla de Kandahar es conquistar Afganistán y, para ello, hay que hacer las cosas con calma y previsión. Las tropas de EE UU querían comenzar la operación en junio pero la mayoría de los ancianos tribales locales se opusieron. Kandahar es la segunda ciudad más grande de Afganistán y los daños colaterales iban a ser desastrosos.

–¿Apoya usted el plan del presidente Karzai para reintegrar a los talibán en la vida política?
–Por supuesto, los talibán son parte de la solución, no el problema. Las negociaciones con los insurgentes podrían abrir una ventana de oportunidad para la paz.