El español que asesora a Obama

Juan Verde llegó a Estados Unidos con 15 años y se ha convertido en uno de los hombres claves del presidente 

Juan Verde (Telde, 1971) era un alumno canario de 15 años con ganas de aprender inglés cuando llegó a Estados Unidos a mediados de los ochenta. Fue para estudiar durante el verano, pero ese periodo se convirtió en toda una vida en el país de las oportunidades. Él las aprovechó todas. Por eso ha llegado al puesto más alto que un español haya ocupado nunca en la administración norteamericana. Desde hace unos meses se ha convertido en el codirector de la campaña internacional de Obama, un cargo que compagina con las labores de asesor del presidente de EE UU en materia de economía, comercio exterior, voto hispano y sostenibilidad.

Su misión consiste en reclutar el máximo apoyo entre la comunidad de norteamericanos diseminados por el mundo. Se calcula que son unos siete millones y viven, principalmente, en México, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Italia y cada vez más en los países asiáticos. Como jefe de campaña internacional quiere ganar el voto de todos ellos y recaudar fondos para financiar la campaña presidencial de Obama de cara a la cita electoral de noviembre.

Obama llega al sprint final de su mandato con la lengua fuera, con la iniciativa paralizada por la oposición en el Congreso y con uno de los índices de popularidad más bajos de los últimos 50 años. Pero los republicanos no encuentran a su caballo ganador. Así que todo indica que será una batalla muy reñida y que cualquier voto resultará clave. Por eso es tan importante movilizar a los expatriados. «En general son personas con un poder adquisitivo superior a la media de los norteamericanos. La mayoría simpatiza con el Partido Demócrata por el hecho de tener un carácter más internacional y un nivel de educación superior», cuenta Verde. «Es la primera vez en Estados Unidos que se intenta desarrollar una plataforma a nivel mundial», añade. A su cargo tiene una red que identifica a los norteamericanos que viven en el extranjero. Estos coordinadores detectan a las personas influyentes que sirvan de «embajadores» entre el colectivo de americanos en cada país.

Verde comenzó su carrera en la administración pública de EE UU como asesor en el Ayuntamiento de Boston. Adquirió forja de estratega en catorce campañas políticas a diferentes niveles, a la sombra de personajes como Ted y Joe Kennedy, Bill Clinton, Al Gore y John Kerry. Trabajó a las órdenes de Hillary Clinton durante su carrera por la nominación y después se alistó en las filas de Obama. A su esposa la conoció en 2008 en Washington, cuando ella participaba como voluntaria en la campaña del actual presidente. Es Tiziana Domínguez, hija de Adolfo Domínguez.

Durante dos años ha sido vicesecretario del Departamento de Comercio. Y su especialidad es la captación de fondos de empresas y particulares y el diseño de estrategias para movilizar al voto hispano. También ha desempeñado labores ejecutivas en el mundo de la empresa privada como fundador, accionista y ejecutivo en diferentes compañías. Su caso es un ejemplo más de hombre hecho a sí mismo. De familia humilde, en la que nadie había logrado estudiar en la universidad, Verde apela al trabajo y a la suerte como las palancas de su carrera.

«Terminé trabajando en la Casa Blanca por una combinación de interés y pasión y por estar en un país donde la meritocracia funciona», afirma. Se siente más americano que español. Ha pasado más de media vida en EE UU, «un país abierto a inmigrantes y a gente con ganas de trabajar». Un país, en definitiva, «muy unido en sus valores de patriotismo, de libertad y de igualdad de oportunidades», aunque ahora está viviendo un momento de «extrema polarización desde el punto de vista político, algo que se ve en la parálisis absoluta que hay en Washington tras la aparición del Tea Party».

Verde cree que el siglo XXI seguirá siendo norteamericano, a pesar de los indicadores económicos que apuntan a China como el primer país por el mayor PIB del mundo para 2016. «Este siglo será de aquel país que siga entendiendo que su mayor ventaja competitiva es el talento humano, la educación, el espíritu emprendedor, la innovación, el ser dueño y desarrollador de las ideas. Y en todo eso Estados Unidos es líder».

Decía Vargas Llosa que la llegada de Obama a la Casa Blanca no era revolucionaria tanto por ser la primera vez que un negro ocupaba el cargo de presidente como porque ese presidente tenía hechuras de intelectual. Juan Verde responde así cuando le repetimos las palabras del escritor. «Obama pasará a la historia por ser uno de los presidentes más inteligentes y mejor preparados. Siempre ha dicho que gobierna pensando en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones».

 

«Un tío con suerte»
Juan Verde es licenciado «cum laude» en Ciencias Políticas y en Relaciones Internacionales por la Universidad de Boston y máster de Administración Pública en la Universidad de Harvad. Se define como «un tío con suerte que no se olvida de donde viene». Y añade: «Tuve la fortuna de conocer a gente interesantísima». Una de esas personas es el presidente Obama, a quien define como «una persona noble, afable, que te hace sentir bien y cómodo ya seas un jefe de Estado o el señor que le limpia su oficina».