Grecia busca una salida a la italiana

El presidente propone un Gobierno tecnócrata para salvar al país. Hoy es la última oportunidad de evitar elecciones

Tras el movido fin de semana, Grecia –y las bolsas europeas– esperaban que la ausencia de los izquierdistas de Syriza en el pacto de unidad nacional no significara un día más de incertidumbre económica y política. El presidente griego, Karolos Papulias, convocó a los dirigentes de los partidos proeuropeos (el conservador Nueva Democracia, el socialista Pasok y el centro izquierdista Dimar) para ofrecerles, esta vez, la posibilidad de un Gobierno formado por tecnócratas. Después de casi una hora de deliberaciones, los esfuerzos de Papulias fueron en vano: fumata negra.

Una de las claves para entender las negativas diarias durante siete días viene de la mano de Fotis Kuvelis, el líder de Dimar, quien se juega el futuro de Grecia y también su credibilidad política. Con el partido de Kuvelis –que obtuvo 19 escaños–, las fuerzas políticas tradicionales obtendrían la mayoría parlamentaria necesaria. Sin embargo, desde que comenzaron las rondas de contactos, el dirigente de Dimar ha insistido en que el segundo partido más votado el 6 de mayo, la Izquierda Radical Syriza, debía estar en el gobierno ecuménico. Pero, a su vez, Syriza se niega radicalmente a estar al lado de los europeistas, por lo que las bazas se le acaban al presidente heleno. De hecho, el jefe de Syriza, Alexis Tsipras, hasta se negó a estar presente en la convocatoria de ayer. No obstante, Papulias no se rinde y ayer trajo a la mesa la opción de un nuevo gobierno formado por tecnócratas.

«En un último esfuerzo, el presidente de la República ha propuesto la formación de un gobierno de personalidades con amplio apoyo parlamentario», indicó a los medios Evangelos Venizelos, el líder de Pasok, el gran castigado en las urnas. Venizelos se mostró «dispuesto» a apoyar la propuesta, eso sí «debe tener el apoyo no sólo del Pasok, de Nueva Democracia y de Dimar, sino también de Syriza, los independientes e incluso del Partido Comunista».

Por su parte, el líder de los conservadores, Antonis Samaras, adujo a razones de urgencia la justificación de un posible Gobierno de tecnócratas. No sin antes criticar a Kuvelis, a quien no perdona su insistencia en que Syriza forme parte del Gobierno de unidad nacional, si con sus escaños ya se hubiera encontrado solución hace ya una semana al alcanzar una mayoría cómoda de 168 escaños de los 300 del Parlamento griego. «Después de la actitud negativa de Kuvelis a la formación de un Gobierno sin la participación de Syriza, –una actitud que considero arrogante–, pedí al presidente la formación de un Gobierno como lo propuso Kammenos», explicó en referencia al líder de Griegos Independientes, Panos Kammenos, quien ya el pasado domingo pedía la formación de un Gabinete tecnocrático, según informa la agencia Efe.

Para el jefe de Dimar, Kuvelis, dicho Gobierno supone «la derrota de la política» y, para más inri, volvió a señalar que para que Dimar lo suscriba, tendrá que contar con el apoyo de Syriza. En consecuencia, hoy se han vuelto a convocar reuniones encabezadas por el presidente Papulias. Según explica el diario «The Athens Times», a las dos de la tarde, los tres partidos proeuropeos, el derechista Griegos Independientes, el Partido Comunista y el cada vez más importante Syriza. El líder que quedará fuera es Nikos Michaloliakos, pues parece que es una de las condiciones que se le han impuesto al presidente griego, negociar sin los neonazis de Amanecer Dorado.

«Obviamente, la presión de los gobiernos de la UE y los mercados están influyendo en la premura de las decisiones», explica a LA RAZÓN Alexandro Moz, periodista de «Ert». «El problema es que la sociedad griega no quiere que Nueva Democracia y el Pasok, que nos han metido en este lío, sean los que nos saquen. Por eso es tan importante contar con el apoyo de Syriza, que con su postura antirrescate ha demostrado que se puede hacer algo más por Grecia. Sólo hay que fijarse en los resultados electorales», indica Moz, quien no teme que se repitan las elecciones. De hecho, en una encuesta hecha pública ayer por «Eleftheros Typos», si se llevaran a cabo de nuevo los comicios, el partido de Tsipras lograría un 20,5% de los votos, posicionándose en primer lugar.


Alexi, «el sexy», un obstáculo para el pacto
El ingeniero y ex comunista Alexis Tsipras se ha convertido en el centro de todos los focos no sólo por bajar la media de edad de los políticos griegos y acudir sin corbata a las reuniones, sino también por ser demasiado combativo con las medidas de austeridad impuestas por la troika, actitud que ha calado en la sociedad griega. Más allá de ser apodado Alexi, «el sexy» entre las ciudadanas griegas, Tsipras, de 37 años, es para los líderes griegos el culpable del punto muerto en el que se encuentra el país. Tsipras fue prácticamente desconocido hasta 2004, cuando se convirtió en el secretario político del izquierdista Synaspismos. En 2006, se presentó a las elecciones de Atenas y logró un sorprendente tercer puesto. Después, Synaspismos se unió a otros partidos de izquierda para formar la Coalición de Izquierda Radical (Syriza). Si celebraran hoy nuevas elecciones en Grecia, quien en las parlamentarias de 2007 logró un 5,6% de los votos, ganaría con un 20,5%.