Podemos

No están para Vistalegre

La Razón
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Es tal la desazón interna en el PSOE que cualquier acto o gesto se interpreta en clave sucesoria. Bono, Blanco y Chacón dicen no estar en la carrera, pero aprovechan cualquier oportunidad para chupar cámara, bien sea con motivo de la huelga de AENA o del día de la Mujer Trabajadora o del décimo aniversario de la desaparición de la «mili». El culebrón del momento se llama «sucesión». Y andamos los periodistas entregados a este juego alimentado cada día por Zapatero con alguna ocurrencia o declaración de última hora. O con hechos sospechosos, como la suspensión del mitin de Vistalegre. Decisión relevante, porque Vistalegre se había instalado en la épica del zapaterismo como uno de sus referentes inevitables. Todos los triunfos del aún líder del socialismo español partieron de esa Plaza de Toros en la que González le dio la Zeta el testigo como jefe del PSOE. Llenaban Vistalegre enardeciendo a la militancia con frases escogidas para hundir al PP y celebrar las victorias del compañero José Luis. Tiempos de vacas gordas en los que todo era felicidad porque estaban llenas las arcas del Estado y se podía tirar de chequera para gastar a placer en lo que querían. Ahora ya no hay nada que celebrar ni dinero que repartir, y por eso han llegado a la conclusión de que es mejor no ir a Vistalegre. Retratarse con Zapatero es un auténtico riesgo y ningún candidato medianamente inteligente quiere morir en el momento de nacer. Así que hace bien Blanco suprimiendo este mítico referente de las campañas socialistas. Ya no tienen el ánimo ni para Vistalegre.