30000 millones en apuestas

La situación jurídica de las casas en España es de «alegalidad». Tal flujo económico lo mueven paraísos fiscales que no están controlados

Madrid- Se calcula que las apuestas deportivas en España mueven alrededor de 30.000 millones de euros al año y no están controladas por la Hacienda española. Muchas casas de apuestas patrocinan a clubes de fútbol, por lo que la sombra de la posible manipulación siempre está presente.

Equipos como el Real Madrid, Milan o Juventus están patrocinados por casas de apuestas deportivas. Cada año, algún club de alguna de las grandes ligas se ve afectado por algún escándalo extradeportivo relacionado con el amaño de partidos.

El dinero que mueven los grandes acontecimientos futbolísticos es enorme. Se calcula que el primero de la maratón de clásicos que tuvo lugar el pasado mes de abril de 2011 movió entre 25 y 30 millones de euros en las casas de apuestas.

Este tema no escapa a la atención del máximo organismo del fútbol mundial., la FIFA. Su presidente, Joseph Blatter, afirmó el año pasado en un congreso sobre apuestas deportivas que «la amenaza de la manipulación fraudulenta asociada a las apuestas deportivas es grave».

Es más, se calcula que los amaños mueven tanto dinero en el mundo como las apuestas deportivas. La FIFA asegura que se mueven en esta práctica ilegal alrededor de 90.000 millones de dólares al año (63.000 millones de euros). Blatter prometió hace un año crear una unidad de anticorrupción para luchar contra estas prácticas.

En noviembre del año pasado, un jugador de la Cremoneses italiana, que juega ahora en el equivalente a Tercera División, denunció que le habían ofrecido 200.000 euros por perder en la Copa de Italia ante el Cesena. Jugadores como Doni, Sartor o Signori se vieron involucrados en esta investigación.

La semana pasada comenzó el jucio contra la antigua cúpula de dirigentes de la Asociación China de Fútbol (CFA) por presuntos casos de corrupción y amaño de partidos. En febrero, la Justicia china condenó a dos oficiales de la CFA con penas de 12 y 10 años de cárcel por aceptar sobornos de entre 150.000 y 330.000 dólares por fijar resultados de partidos de la más alta competición. En 2003, un árbitro internacional chino fue sancionado con 10 años de cárcel por aceptar sobornos por valor de 50.000 euros.

Según la legislación actual española, la situación jurídica de las casas de apuestas es de «alegalidad». Las casas de apuestas tributan en el extranjero. Desde la ONU se ha mandado un mensaje a los gobiernos para que desarrollen reglas y leyes contra los amaños de las apuestas.

El Gobierno español está a la espera de aprobar una nueva Ley del Juego que evitaría que las casas de apuestas tuviesen su domicilio fiscal en paraísos fiscales como Luxemburgo o Gibraltar, y de esa manera posibilitaría que se controlase el flujo económico que arrastran las apuestas.

Las apuestas deportivas mueven en la actualidad miles de millones de euros en todo el mundo. Su situación jurídica hace difícil su control. Es necesario que todo el tránsito de dinero que implican las apuestas sea controlado. El beneficio de una apuesta está directamente ligado con el resultado de un partido, por lo que su relación con las casas de apuestas es muy grande.

Tanto la FIFA como los gobiernos y la ONU están redactando una nueva legislación al respecto para controlar el fraude y la manipulación en este oscuro mundo.


El «Calciopoli» salpicó Italia en el año 2006
Entre los años 2005 y 2006, la fiscalía italiana abrió una investigación sobre amaños de partidos en el que se vieron involucrados grandes clubes. La Juventus fue sancionada con su descenso a la Serie B y le despojaron de sus dos últimas ligas (2005 y 2006). El Milan tuvo que jugar la ronda previa de la «Champions» por la pérdida de puntos. No sólo se sancionó a los equipos. Luciano Moggi, directivo de la Juventus, fue condenado a 5 años y cuatro meses de cárcel.