Bruselas amenaza con sancionar a Italia por su desidia con las basuras

El comisario de Medio Ambiente critica la «incapacidad» de Berlusconi

Incendio provocado en unos contenedores del centro de Nápoles, Italia, la anoche del 22 de octubre de 2010
Incendio provocado en unos contenedores del centro de Nápoles, Italia, la anoche del 22 de octubre de 2010

ROMA- El nauseabundo olor de la basura de Nápoles y de la política italiana en general, incapaz de solucionar el problema, ha alertado a Bruselas. El comisario de Medio Ambiente de la Unión Europea, Janez Potocnik, volvió ayer a intervenir, pasando de las recomendaciones del pasado viernes a las advertencias.
«Las medidas adoptadas para resolver la cuestión de los residuos en la región de Campania son insuficientes», afirmó el comisario en un comunicado, en el que amenaza con sanciones económicas y denuncia que «las autoridades son incapaces de llevar a cabo un programa» que trate las basuras acumuladas en la crisis anterior y de «gestionar los nuevos residuos».
 Janez Potocnik asegura estar «preocupado» por lo que está ocurriendo en los últimos días en el sur del país y anuncia que está en estudio el envío de una delegación europea a la zona para «recoger información de primera mano» y decidir así qué medidas tomar para resolver la crisis.
Es evidente que el dirigente europeo no se fía de los datos enviados por el Gobierno de Silvio Berlusconi, que a principios de este mes hizo llegar a la Comisión un informe sobre el tratamiento de residuos en Nápoles y su región, Campania.
En su intervención el comisario esloveno contradijo a «Il Cavaliere» al afirmar que el incinerador de la zona, que según el primer ministro italiano funciona sin problemas, «no es capaz de operar» a pleno rendimiento. «Lo que está pasando estos días demuestra que las autoridades italianas no han tomado todas las medidas necesarias para alcanzar una solución definitiva y adecuada al problema».
Las advertencias de la Unión Europea encontraron una réplica inmediata por parte de Guido Bertolaso, jefe de la Protección Civil y hombre de confianza de Silvio Berlusconi para gestionar terremotos, crisis medioambientales y grandes celebraciones.
«La Unión Europea debería ocuparse de sus cosas, en lugar de hacer juicios podría echar una mano para encontrar alternativas», afirmó Bertolaso, asegurando que tras hacer todo tipo de estudios, no queda más remedio que abrir un nuevo vertedero en los terrenos del Parque Nacional del Vesubio.
El responsable de Protección Civil también tachó de «poco amigo de Italia» al partido laborista holandés, al que pertenece la parlamentaria europea Judith Merkies, quien dijo a los italianos que se «fueran olvidando del desbloqueo de 145 millones de euros de fondos de la UE», congelados por la apertura del basurero.


El cardenal de Nápoles: «Es una burla»
- La violencia empieza a ser algo cotidiano en Terzigno, la localidad cercana a Nápoles donde está prevista la apertura de un nuevo vertedero. En los últimos enfrentamientos entre la Policía y los vecinos, resultaron heridos cinco agentes y fue agredido un periodista. La situación ha provocado que intervenga el cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, quien calificó este nuevo episodio de la crisis de las basuras como la «enésima burla».