Beyi Said Essebsi nuevo primer ministro tunecino tras la renuncia de su antecesor

El primer ministro del Gobierno de transición tunecino, Mohamed Ghanuchi, anunció hoy su dimisión en una conferencia de prensa en el Palacio de Cartago. La renuncia llega pocas horas después de los nuevos enfrentamientos violentos que se repitieron hoy en Túnez entre las fuerzas policiales, que emplearon gases lacrimógenos, y los manifestantes que reclamaban la dimisión de Ghanuchi y de su Gobierno en pleno. Le releva Beyi Said Essebsi.

Ghanuchi ha tirado la toalla ante la imposibilidad de contener la ira popular en estas semanas, manifestada en forma de continuas protestas y enfrentamientos con las fuerzas del orden. El presidente interino de Túnez, Fuad Mebaza, ha nombrado nuevo primer ministro a Beyi Said Essebsi, antiguo decano del Colegio de Abogados de Túnez, según informó la televisión nacional.

La gota que ha colmado el vaso de la resistencia de Chanuchi ha llegado hoy. Pese a la prohibición de circular para personas y automóviles, vigente desde anoche en la céntrica avenida Habib Burguiba, miles de personas invadieron la principal arteria de la capital y sus calles adyacentes gritando consignas contra el Gobierno.

Los manifestantes se dividieron en dos grupos, el primero de los cuales comenzó a lanzar piedras contra las fuerzas policiales, desplegadas en gran número por la avenida y apoyadas por blindados de la Guardia Nacional. Este grupo prendió fuego a neumáticos, contenedores de basura y a una motocicleta estacionada en las inmediaciones.

El segundo contingente de manifestantes se concentró cerca de la embajada de Francia, en la parte de Burguiba más próxima a la medina, e instaló barricadas en plena calle. Las fuerzas policiales intentaron dispersar a los manifestantes con proyectiles de gases lacrimógenos y disparos al aire a modo de advertencia. Otro grupo formado por centenares de manifestantes se unió posteriormente a la protesta en la avenida entre lemas contra Ghanuchi.

Tres muertos y 85 heridos el sábado

Al menos tres personas murieron el sábado y otras 85 resultaron heridas en los enfrentamientos en la capital entre la policía y los manifestantes, según confirmaron a Efe fuentes del Ministerio tunecino de Interior. Según las mismas fuentes, los tres fallecidos son civiles que se encontraban entre los manifestantes.

El Ministerio de Interior precisó que más de cien personas fueron detenidas el sábado, "esencialmente por actos de vandalismo", y anunció la prohibición del tránsito de personas y vehículos particulares por la avenida Burguiba hasta la medianoche de hoy.

Fuentes sindicales informaron hoy de que en las localidades de Tozeur, Kaserín y Metraui se han registrado también disturbios desde la pasada noche. Según estas fuentes, esos disturbios están siendo provocados por milicias del antiguo partido del poder, la Reagrupación Constitucional Democrática (RCD), la formación del presidente depuesto Zine el Abidin Ben Alí.

Los habitantes de Kaserín, una de las regiones donde prendió la revuelta tunecina, han encontrado cuatro vehículos cargados con armas ligeras e importantes sumas de dinero que debían servir para pagar a los jóvenes encargados de sembrar el caos, afirmaron las citadas fuentes.