Irán reprime la primera gran protesta desde 2009

La devaluación del rial saca a los ciudadanos a la calle

Policías intentan controlar los disturbios en Teherán
Policías intentan controlar los disturbios en Teherán

La difícil situación económica en Irán y la seria devaluación de la moneda nacional, ha sacado por primera vez desde el 2009 a ciudadanos iraníes a las calles, furiosos, en protesta contra el Gobierno. La protesta que se concentró en el Bazar Central de Teherán pero fue disuelta por la Policía, que hizo uso de gases lacrimógenos y pelotas de goma. Los manifestantes corearon esloganes contra el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusándole de que sus políticas «los han llevado a esta situación». El Gobierno iraní se limita a derivar la responsabilidad a Occidente. El mismo Ahmadineyad aseguró que las sanciones impuestas contra Irán por su programa nuclear «han provocado la seria caída de nuestra moneda». El líder supremo, el gran ayatolá Ali Jamenai, aclaró, por su parte, que «Irán no cede ante presiones» y dio a entender que ningún tipo de protesta ni de sanciones exteriores desviarán a la República Islámica de su política. «El régimen iraní no se ha doblegado hasta ahora y jamás se rendirá a presiones, lo cual ha enfurecido a nuestros enemigos», sostuvo Jamenai. «En los últimos 33 años Irán ha tenido que enfrentar una amplia gama de presiones políticas, de seguridad, militares y económicas, pero la nación iraní no sólo las ha neutralizado sino que también, a través de la resistencia, se ha fortalecido más aún», añadió el líder supremo, tomando como punto de partida la revolución islámica del ayatolá Jomeini, que derrocó en 1979 al entonces Shah Reza Pahlevi. La devaluación del real iraní en un tercio de su valor en menos de una semana simboliza para algunos analistas el efecto que las sanciones internacionales están teniendo sobre Irán.

Pese a las declaraciones de las autoridades iraníes, los analistas señalan su creciente preocupación por el rápido deterioro de la economía y aseguran que se están produciendo numerosas reuniones en Teherán para buscar soluciones. Una de las acusaciones que lanzaron ayer los manifestantes al Gobierno fue la de haber destinado, según informes extranjeros, miles de millones de dólares a Siria para ayudar al régimen del presidente Bachar al Asad en su guerra contra los rebeldes, mientras que la situación interna en el país es cada vez más complicada.