La debilidad del Gobierno

La Razón
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La votación del pasado miércoles impidió la convocatoria de elecciones anticipadas, pero confirmó la gran debilidad del Gobierno que está en manos de los nacionalistas. Una realidad perniciosa que no tiene parangón con lo que sucede en otros países europeos. Un gobierno en minoría no es malo, sino que depende de quién y a cambio de qué se garantiza la estabilidad. En el Reino Unido, los conservadores ganaron las elecciones y formaron gobierno de coalición con los liberal demócratas. Lo mismo sucedió en Alemania y Merkel pactó con los liberales. La diferencia es que Zapatero depende de los nacionalistas, que no quieren entrar en el Gobierno. Es algo que han sufrido todos los presidentes desde la Transición hasta nuestros días. Esta anomalía se traduce en que los pactos son territoriales, donde esas formaciones buscan ventajas para sus autonomías que acaban debilitando al Estado. Un nacionalista siempre quiere menos Estado en beneficio de una mayor autonomía política. Es una anomalía que es necesario corregir.