De la fiesta al «botellón»

La noche de San Juan no ha parado de ganar adeptos. Los jóvenes convierten la fiesta en una excusa para beber

Un policía se dirige a un acampado en la playa de Castelldefels
Un policía se dirige a un acampado en la playa de Castelldefels

MADRID- El solsticio de verano es una de las fiestas paganas más antiguas. Aunque se celebra en puntos de toda Europa e Iberoamérica, en España está especialmente arraigada, sobre todo en todo el Levante y, muy especialmente, en Cataluña, donde encender las hogueras de San Juan en las playas, bailar, comer y beber alrededor de ellas es una tradición que, en los últimos años, no ha parado de ganar adeptos.Como reflejaban ayer los telediarios, también se festeja con entrega multitudinaria en zonas del norte del país, como el País Vasco, Galicia y Asturias.Algunos de los más jóvenes han convertido la festividad en otra modalidad de «botellón». Mientras, los inmigrantes, en especial los llegados desde el otro lado del Atlántico (muchos de los cuales ya celebraban la festividad en sus países de origen), se han unido a la fiesta en la última década. Estos dos factores han provocado que, en la actualidad, la de San Juan sea quizá la fecha en que más catalanes trasnochan, por delante, incluso, de la de Fin de Año. La de ayer acabó, nada más empezar, con el siniestro de Castelldefels y, a buen seguro, será recordada como la noche de San Juan más trágica vivida en Cataluña.Pero la tragedia vivió otro episodio en Navarra, donde un niño de 12 años, vecino de Villafranca, sufrió quemaduras de primer grado, de carácter grave, que afectan al 75 por ciento de su cuerpo. Al parecer, el niño, de origen magrebí, que se encontraba en la zona donde se encendieron las tradicionales hogueras, se vio afectado por las llamas, según informó el Gobierno navarro en un comunicado. La asistencia de los menores es un hecho cada vez más evidente que demuestra el que otros nueve fueran atendidos en el espacio especial habilitado este año por Cruz Roja en una de las postas de la playa valenciana del Cabañal, donde quedaron bajo la tutela de Cruz Roja Juventud y personal sanitario hasta ser recogidos por sus padres o responsables.El alcohol, ya lo apuntábamos, es otra constante de esta cita. Sólo en las playas de Valencia, el 42 por ciento de los atendidos ayer por las asistencias de emergencia lo fueron por intoxicación etílica.