María Dolores de Cospedal: «El Estado autonómico seguirá siendo viable con un control del gasto»

«La vida política de Camps está hoy atravesando un momento especial, pero no ha terminado»

María Dolores de Cospedal: «El Estado autonómico seguirá siendo viable con  un control del gasto»
María Dolores de Cospedal: «El Estado autonómico seguirá siendo viable con un control del gasto»

–¿La Junta de Castilla-La Mancha tiene hoy dinero para afrontar los pagos ordinarios a los que debe hacer frente?
–La Junta hará lo que tenga que hacer para establecer un calendario racional de pagos que marque las prioridades y que atienda las obligaciones que son inaplazables. Nuestro objetivo es que las obligaciones y responsabilidades estén satisfechas a final de año. Para ello estamos, por ejemplo, negociando un plan financiero con las entidades privadas. El Ministerio de Economía y Hacienda prohibió al anterior Gobierno endeudarse más hasta que hiciese pequeños ajustes, y eso también forma parte de la herencia que hemos recibido.

–¿Cree que Salgado ayudó a Barreda a poner sordina a la entidad del problema para no perjudicarle en las pasadas elecciones?
–Nosotros le pedimos una reunión hace un par de semanas y todavía no hemos recibido respuesta. El informe del interventor general de Castilla-La Mancha, el saliente, insisto, no el nombrado por nosotros, lo tiene ya el secretario de Estado de Economía. Y mientras, seguimos esperando que el Ministerio nos convoque y nos diga quién quiere que acuda a la reunión.

–¿Pero qué quieren del Gobierno?
–Queremos que el Ministerio de Economía y Hacienda nos informe de qué tenía pensado hacer con Castilla-La Mancha cuando le dijo a Barreda que, con pequeños retoques, podría volver a endeudarse. Y que nos diga también cuáles son sus cuentas y de dónde salen, porque las nuestras ya las tienen en su poder.

–Con las arcas vacías y tantos millones de euros en facturas acumuladas, ¿de dónde van a sacar todo el dinero que necesitan sin hacer más recortes sociales, como han prometido, o sin subir impuestos, como también han prometido?
–El informe del interventor de la Junta de Castilla-La Mancha y de las oficinas presupuestarias y del anterior Gobierno, arroja un déficit público, en términos de contabilidad nacional, del 4,9 por ciento sobre el PIB, y de más del 6 por ciento si hablamos en términos presupuestarios. Ése es el déficit real que tenemos. Ya le he dicho que estamos hablando con las entidades financieras para satisfacer la parte de la deuda de los proveedores, y también estamos ya avanzando un plan de racionalización de los gastos públicos y para aumentar la eficacia en la gestión de los servicios públicos y de los servicios sociales sin recortarlos.

–¿Una solución es introducir fórmulas de privatización?
–Si un servicio cuesta prestarlo aquí cinco euros y en otras comunidades sólo dos, habrá que saber por qué aquí cuesta tres euros más y aplicar fórmulas para racionalizar ese gasto.

–¿Pero la privatización de la prestación de determinados servicios, por ejemplo en Sanidad, es una posibilidad para reducir costes?
–Cuando sepamos por qué gastamos más que otros nos será más fácil aplicar la fórmula más útil para racionalizar ese gasto.

–¿Sin copago?
–Sin copago, mantengo lo que dije en la campaña electoral.

–¿Castilla-La Mancha podrá cumplir el objetivo de déficit del 1,3 por ciento a final de año?
–Lo primero que tiene que hacer el Ministerio es asumir la realidad y buscar, juntos, una solución.

–Si se aleja la lupa se ve que no sólo su comunidad tiene problemas. ¿La quiebra del actual Estado autonómico tiene arreglo?
–Sí. Primero hay que establecer con absoluta rigidez unos techos de endeudamiento y de gasto que no se puedan sobrepasar, pero que sean creíbles. Y en segundo lugar hay que corregir la duplicidad de competencias entre el Estado, las comunidades y los ayuntamientos. El Estado autonómico seguirá siendo viable si hacemos las cosas con sentido común y si corregimos el disparate de gasto, de multiplicación de empresas públicas y de endeudamiento de organismos. Las comunidades tienen que hacer grandes economías, pero el principal ajuste tiene que venir de la Administración General del Estado, que es quien acumula más déficit.

–¿A usted le suena bien la idea de devolver competencias al Estado?
–Las competencias se tienen que pagar igualmente, las tenga el Estado o las comunidades autónomas. A mí me parece que es más lógico establecer criterios racionales de gasto y de armonización en todas las compentencias comunes, como Sanidad, Educación o Justicia, antes de empezar a hablar de devolución.

–Su partido hace bandera de la promesa de que no habrá más recortes sociales, ¿creen que son unos alarmistas quienes dicen que el Estado de Bienestar es insostenible?
–La actual estructura de nuestro Estado del Bienestar no es viable. No puede ser viable un modelo en el que todos han gastado lo que no tenían y, por tanto, claro que hay que hacer ajustes. Pero estos ajustes pueden venir por el lado de la eficiencia en la gestión y no con recortes en los servicios sociales básicos. A partir de ahí, tenemos que ponernos de acuerdo en cuáles son esos servicios sociales básicos.

–Para usted, ¿cuáles son?
–Una Sanidad pública con una cartera de servicios homologada en toda España, de tal manera que garantice la igualdad territorial con eficiencia y ahorro en los gastos estructurales, como por ejemplo con economías de escala y centrales de compra comunes. Y una Educación con criterios racionales en lugar de un modelo como el actual con estructuras de gasto, de financiación, de endeudamiento y de gestión de los recursos que nada tienen que ver unas con las otras.

–¿Y en todo lo demás se puede meter la tijera?
–El Estado tiene que mantener el sistema de Seguridad Social y de pensiones, haciéndolo más racional. Pero claro que hay que hablar de todo lo demás para no hacernos trampas en el solitario, como le dije antes.

–¿Rajoy tendrá que aplicar un severo plan de choque cuando llegue al Gobierno?
–Rajoy hará todo lo que tenga que hacer para garantizar la creación de empleo y dar cobertura a los servicios sociales básicos. A partir de ahí, habrá que restringir en todo lo que haya que restringir.

–¿Teme un escenario de gran conflictividad social en la calle?
–No lo descarto pero tampoco me sorprendería, aunque tengo que decir que no lo temo porque creo que los ciudadanos quieren respuestas y decisiones. Más allá de las actuaciones de determinados sectores sociales en los últimos meses, y de las que puedan tener en el futuro, los ciudadanos saben que estamos en un momento muy difícil que exige responsabilidad y gobernar.

–¿La base de esa posible conflictividad social la pondrá el movimiento del 15-M ?
–El 15-M nació justo una semana antes de las elecciones autonómicas y municipales y se mantiene sin saber cuáles son sus objetivos básicos. Vamos a ver cómo evoluciona, pero no hay que olvidar que el 22 de mayo fueron muchas personas más, millones más, las que fueron a votar pidiendo un cambio político.

–¿Llevarán una propuesta de reforma electoral en su programa?
–Sí.

–¿En qué sentido?
–De nuevo propondremos que tiene que gobernar la lista más votada y también plantearemos otras propuestas, siempre con la vista puesta en que ésta es una reforma que tiene que ser consensuada, al menos, con el otro partido mayoritario.

–¿A usted le suena bien las listas abiertas?
–Sí, y a la mayoría de los ciudadanos también les parece bien. Cuanto más directo sea el ejercicio de la responsabilidad pública mejor. Pero hay que tener los pies en el suelo y en un sistema proporcional como el nuestro no es viable aplicarlas sin reformar ese modelo, digan lo que digan. Primero habría que decidir si queremos cambiar a un sistema mayoritario, y eso depende del acuerdo entre los dos principales partidos. Y además hay que tener en cuenta que no vamos a hacer cambios que luego nos nos permitan conformar gobiernos.

–Por concretar, ¿en qué cree que falla la actual Ley Electoral?
–Como ya he dicho hay que buscar la fórmula que garantice que gobierne siempre la lista más votada, mirando sobre todo al ámbito municipal que es donde hay más problemas. Ésa es una demanda de la ciudadanía y podría estar ya aplicándose. También podría ser bueno un acuerdo para mejorar la representatividad de algunos partidos políticos dependiendo de la elección de la que se trate.

–¿Dar el peso a IU que le debería corresponder por votos y corregir el soprepeso que tienen los nacionalistas?
–Yo no estoy hablando de legislar en contra de nadie, sino de reflejar lo que quiere la mayoría.

–¿En el País Vasco es posible dar marcha atrás a todo lo que está acompañando al desembarco de Bildu en las instituciones?
–Nadie le puede ganar la mano al Estado de Derecho por la vía de los hechos consumados. Hemos visto cómo muchos decían que había que soportar la «kale borroka», por ejemplo, porque era algo que estaba ahí o cómo también se nos decía que había que aprender a convivir con una Batasuna legal. Unos y otros se equivocaron, y ahora también lo hacen quienes creen que esto no tiene marcha atrás. El PP aplicará la ley con todo rigor, y con eso será suficiente.

–No parece que Rubalcaba vaya a utilizar la reforma electoral que aprobaron para intentar echar a Bildu de las instituciones. ¿El PP se comprometerá a hacerlo?
–Sí. Seguro.

–Hace unos días publicaba LA RAZÓN una información de Zuloaga en la que se adelantaba cómo ETA se estaba preparando para un Gobierno del PP. ¿Se están preparando para una posible ruptura de la tregua si gobiernan o esto no tiene marcha atrás?
–El PP sabe que ETA es ETA, y que en ETA no hay buenos y malos. Y el PP sabe, tal y como han dictaminado el Tribunal Supremo y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ETA tiene distintas formas de actuar. Unas veces con atentados; otras, con violencia callejera; y otras, tirando de su entramado político. Por eso siempre hemos dicho que no hay que negociar. Y esa posición es inamovible. Estamos preparados para que ETA siga siendo ETA hasta su derrota final. Otros han preferido engañarse o dejarse engañar.

–A ver si usted puede aclarar uno de los últimos misterios nacionales: ¿Camps se ha ido o le han echado?
–Camps dimitió de su cargo como presidente de la Generalitat en un ejercicio de responsabilidad para no perjudicar la honorabilidad de la Generalitat valenciana y para no perjudicar al proyecto del PP. Fue una decisión responsable que le honra teniendo en cuenta el procedimiento judicial que hay en marcha y en lo que consiste el delito que se le imputa. Muchos deberían tomar ejemplo.

–¿Quiénes?
–Muchos. Y todos están en el PSOE.

–¿Cree que Camps es inocente?
–El ejercicio de responsabilidad que ha hecho abunda más en la confianza del PP en que siempre ha actuado de manera responsable y en que nunca se ha valido de su cargo para recibir ningún favor.

–Entonces, ¿le están ya preparando una fórmula para resarcirle y que vuelva a la política tras el juicio?
–La vida política de Camps está hoy atravesando un momento especial, pero no ha terminado. Así de claro lo digo.

–¿Con la salida de Camps, se acabó el «Gürtel»?
–Se le acabó al PSOE, que se ha quedado sin discurso con el que tapar los casos infinitamente más graves que el de Camps que mantienen en sus filas.