Cataluña

El PP da luz verde a los presupuestos de Mas pero exige lealtad en Madrid

El PP da luz verde a los presupuestos de Mas pero exige lealtad en Madrid
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barcelona- La relación entre PP y CiU avanza pero no acaba de consolidarse. La voluntad de Artur Mas de no casarse con nadie y dar cuerda a la denominada geometría variable lo impide. Ayer, los populares permitieron que los presupuestos y su ley de acompañamiento superaran su primer trámite en el pleno del Parlament tras rechazar junto a CiU las enmiendas a la totalidad de los otros grupos de la oposición. Lo hizo, subrayó el PP, como ejercicio de «responsabilidad», pero exigió, a cambio, dos cosas: que el Govern de CiU renuncie a la confrontación con el Gobierno y que se preste a realizar modificaciones en las cuentas.

El punto de partida de la maratoniana sesión parlamentaria de ayer se produjo en la sesión de control al Govern. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, puso el acento en que el Gobierno de Mariano Rajoy ha tomado las medidas necesarias para facilitar el pago a proveedores y para estabilizar la tesorería de la Generalitat, algo que el presidente de la Generalitat admitió. Subrayada la lealtad del Gobierno, Sánchez-Camacho reclamó reciprocidad a Mas.

«El PP actuará con responsabilidad y negociaremos los presupuestos, pero no juegue siempre a la geometría variable porque no siempre le saldrá bien, señor presidente», le advirtió Sánchez-Camacho. Mas, sin embargo, evitó comprometerse a optar por un socio preferente, tal y como reclama el PP, y lo argumentó diciendo que Rajoy tampoco lo hará.

Acabada la sesión de control, el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, asumió el protagonismo para presentar unos presupuestos de 2012 que, en síntesis, son la segunda fase del plan de ajuste del Govern, en esta ocasión repartiendo esfuerzos entre ingresos (con un aumento de la presión fiscal) y gasto (con un nuevo recorte de las partidas, aunque no tan severo como el de 2011).

Mas-Colell defendió las nuevas tasas (euro por receta e impuesto turístico, entre otras), que reportarán a la Generalitat 720 millones extras, así como la venta de activos por valor de unos 888 millones. El conseller, además, explicó que hará constar en los presupuestos una previsión de ingresos de 219 millones por la disposición adicional tercera como liquidación de 2009, a la espera de cobrar los 759 millones que el Gobierno adeuda como liquidación de 2008.

El duelo con PSC y PP
La diputada del PSC Rocío Martínez Sampere le reprochó al conseller su tono de «contable», así como su obsesión por los recortes porque pueden «asfixiar» la economía. «En lugar de hacer cirugía fina, ustedes amputan con el cuchillo del plan», criticó.

El portavoz del PP, Enric Millo, por su parte, se mostró comprensivo con la subida de impuestos porque el Gobierno también la está haciendo, pero avanzó que exigirá cambios. E insistió en que debe abrirse «una nueva etapa de relación con el Gobierno consistente en que el Govern abandone la actitud de amenaza». Lo cierto es que Mas-Colell no se mostró amenazante, pero sí desafiante cuando dijo que «Cataluña tiene derecho al aval del Reino de España y, si no, que nos expulsen».