Triunfo de El Juli y Castella en Nimes

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A pesar del triunfo, Sebastian Castella abandonó la plaza bajo protestas por la concesión del doble trofeo en su segundo toro. El de Béziers decidió no dar ni la vuelta al ruedo y, tras recoger las orejas, se metió en el callejón. Una más había cortado el galo de su primer Cuvillo. Al sexto lo templó por ambos pitones, se adornó en cercanías y en circulares invertidos antes de pinchar hasta en dos ocasiones. Por su parte, El Juli realizó al que abrió plaza una faena de menos a más ya que fue a mitad de trasteo cuando, con las zapatillas asentadas en el ruedo, logró tandas excepcionales y llenas de temple por ambos pitones. A pesar de un pinchazo, tumbó a su ejemplar en el segundo encuentro. A su segundo y tercero les faltó gasolina y el de Velilla sólo se pudo justificar. Aunque el quinto dejó en la muleta del torero, que volvió a estar por encima los ejemplares.En la vespertina de Nimes se lidiaron reses de Zalduendo y Núñez del Cuvillo, bien presentados y de buen juego, para los diestros Julian López «El Juli», dos orejas, silencio y saludos; Sebastian Castella, oreja, dos orejas y saludos tras aviso, en un mano a mano. RejonesEn el espectáculo matinal de rejones Hermoso y Hernández han vuelto a abrir la Puerta de los Cónsules tras cortar tres y cuatro orejas, respectivamente, algunas muy generosas. El confirmante, Lupi, se marchó de vacío. Se lidiaron toros de Carmen Lorenzo y San Mateo, desiguales en el juego prestado, para los jinetes Pablo Hermoso de Mendoza, oreja y dos orejas; Leonardo Hernández, dos orejas y dos orejas; Manuel Lupi, que tomaba la alternativa, saludo y silencio. Padrino y testigo salieron por la Puerta de los Cónsules del coso francés. Hermoso brilló con «Chenel», en los quiebros y recortes espectaculares, y con «Ícaro» a la hora de clavar las banderillas. Leonardo Hernández en su primero fue de menos a más, culminó con «Compañía» a la hora de colocar las cortas al violín. Con este mismo caballo redondeó la actuación en el quinto. A cada toro, les pinchó hasta en dos ocasiones. Pero el palco estuvo bondadoso.