Fran Rivera: cortarse la coleta para ganar la custodia

Expertos en derecho de Familia señalan que su retirada será determinante en el juicio por su hija Tana. El siguiente paso: mudarse a Madrid

Quiere llegar a noviembre –mes en el que previsiblemente se celebrará el juicio por la custodia– con los deberes hechos. Lejos de la arena del ruedo, ésta es ahora su gran lidia. Aunque a muchos les cogió por sorpresa que el primogénito del legendario «Paquirri» se cortase la coleta –aunque fue un privilegio que le brindó a su hija en privado–, pronto se comenzó a especular con los motivos de esta retirada forzosa en la que, evidentemente, Tana tiene un papel fundamental. Fran Rivera sabe que es muy complicado conseguir que, en esta batalla judicial por su hija, la balanza de la justicia se incline a su favor. Y máximo «cuando supondría privar a la madre de la custodia sin que hubiese incurrido en ninguna razón para que se la quiten», comenta Ana Clara Belío, letrada experta en derecho de Familia y Laboral de ABA Abogadas. «Ahora mismo hay un progenitor idóneo, que es Eugenia, y el cambio de custodia supondría privarla de todos sus derechos y obligarla a una comunicación muy reducida por la distancia entre ambos domicilios», comenta Belío. Es, precisamente, en este último punto donde Fran tendría que hacer un nuevo esfuerzo para tener más posibilidades de que Tana se vaya a vivir con él. «El hecho de que el domicilio de la madre esté tan lejos influye. Si Fran viviera en la Comunidad de Madrid sería más fácil establecer una custodia compartida», explica.

Al margen de las circunstancia que rodean la vida de su ex, los argumentos de Fran Rivera pasan por emprender una lucha contra sí mismo. Sin embargo, ya la ha iniciado. Y está dispuesto a hacer de sus flaquezas sus grandes bazas ante el juez. El primer escollo que tenía que superar es el de su profesión, por el tiempo que le roba para ocuparse de su hija. «Las funciones inherentes de la custodia las debe cumplir el padre. Eso supone un horario determinado compatible con las actividades escolares, poder permanecer con ella por las tardes, ayudarla con los deberes, llevarla al colegio...», comenta la abogada, quien aclara que «si el trabajo del progenitor le obliga a estar fuera de casa, incluyendo pernoctar lejos del domicilio familiar, influye mucho en la decisión de los tribunales».

Su principal argumento hasta ahora ha sido iniciar el proceso por el bienestar de su hija, que le habría pedido irse a vivir con él. Sin embargo, los expertos aseguran que la edad de los hijos es clave en estos juicios. A partir de los 12 se tiende a valorar la opinión de los niños, pero no es hasta los 14 cuando se convierte en un factor determinante. Además, el curso escolar ya ha comenzado y la estabilidad de Tana favorece a Eugenia.

Herida abierta
Desde que Fran pidió la custodia de Tana, Eugenia atraviesa uno de los capítulos más amargos de su vida. A pesar de todo, el jueves acudió a la primera Subasta de Grandes Deseos en las que se pujaba, con fines solidarios, por una visita a Liria. Fue su primera salida pública desde que se inició el juicio y estuvo arropada en todo momento por su madre. Doña Cayetana se ha volcado con Eugenia y, molesta con la actitud de Fran, ha roto el fuerte vínculo que le unía a los Rivera. Sobre la noticia de que su ex yerno deja los ruedos fue rotunda: «Me parece bien que se retire, ya llevaba mucho tiempo».