Roba a su jefe 1000 euros y le indemnizan porque le «humillaron»

Quería darle una lección a un empleado ladrón y comprobó que la venganza es un plato que se sirve frío... y que cuesta mucho dinero. La justicia británica ha condenado al comerciante Simon Cremer, de Witham, Essex, a pagar una indemnización a uno de sus empleados, Mark Gilbert, por humillarlo públicamente en el pueblo después de comprobar que le había robado dinero.

El ladrón, con el cartel (Foto The Sun)
El ladrón, con el cartel (Foto The Sun)

Esta rocambolesca historia,que publica la prensa británica,tuvo lugar en octubre de 2008. Al parecer, Cremer había comprobado que uno de sus empleados, Mark Gilbert, se había expedido para sí mismo un cheque por valor de 845 libras, alrededor de 1.000 euros.

Ayudado por otros miembros de la oficina, el jefe obligó a su empleado a reconocer que había cometido el delito, tras lo cual le puso en el cuello un cartel con el que lo paseó por las calles del municipio. En el cartel Gilbert confesaba que era un "ladrón"y aseguraba que iba a la comisaría por su propia voluntad, pese a que iba convenientemente "escoltado"por el jefe y algunos de sus incondicionales.

"Ladrón. Robé 845 libras. Voy por decisión propia a la comisaría", rezaba el cartel, escrito a mano.

La cosa, sin embargo, se complicó para Simon Cremer cuando ambos llegaron a la comisaría. Para su sorpresa, los agentes dejaron en libertad al empleado y le retuvieron a él bajo la acusación de humillación, un delito que, en caso de que la víctima presentara denuncia oficial, podría incluso suponerle cadena perpetua.

Finalmente, la Justicia condenó a Cremer a pagar 13.000 libras (9.500 euros) y los gastos legales del proceso, una decisión que no tiene intención alguna de recurrir. Por si acaso.