Rafael Peralta: «Hoy los señoritos están en la política»

Con firma propia. Profesión: empresario de la comunicación. Nació: en 1977, en Sevilla. Por qué está aquí: por su libro «La sombra de la Giralda» (Editorial Jirones de Azul).

Rafael Peralta: «Hoy los señoritos están en la política»
Rafael Peralta: «Hoy los señoritos están en la política»

–«La sombra de la Giralda». ¿Cuántos tópicos le sobran a Sevilla?
–La imagen del sevillano que siempre está de juerga. No estamos todo el día de fiesta.

–¿Lo de los sevillanos con su ciudad no tiene algo de exageración?
–Pecamos de ombliguismo, y eso no es bueno.

–La Feria, los toros, las sevillanas, la Semana Santa... ¿Qué más es Sevilla?
–Somos la ciudad del talento. Aquí hay mucho talento.

–Usted es poeta, escritor, pregonero, conferenciante... Eso es mejor que trabajar, ¿no?
–Si pudiera vivir de eso, sí, pero me temo que no. Trabajo en una empresa de servicios de internet.

–¿Subsiste el señorito andaluz que echaba unos duros a los flamencos después de una noche de fiesta?
–Prácticamente está extinguido. Hoy los señoritos están más en la política que entre los terratenientes.

–Debe ser muy duro ejercer de gracioso todo el día por ser sevillano...
–Sí, pero cada vez quedan menos sevillanos así. Queda, eso sí, el ingenio y la espontaneidad.

–Es usted hijo del rejoneador Rafael Peralta y sobrino de otro rejoneador, Ángel Peralta. ¿Por qué no fue torero?
–Elegí ser aficionado.

–Ya: andaba justito de valor...
–Sí, para qué nos vamos a engañar. Los toros, desde la barrera.

–Y, además, debía ser duro para un poeta matar a un toro...
–En mi caso, no; me he criado con el ganado bravo. Quizá por ser poeta se tiene menos agresividad.

–¿Qué pasaría en su tierra si prohibieran los toros como en Cataluña?
–Habría una revolución. Y no es imposible. El futuro de la fiesta es incierto. Acabo de estar en Quito y allí no se puede matar al toro. Se ha encendido una mecha que va a ser difícil de apagar. A ver qué hace Bildu en el País Vasco.

–¿Conoce a muchos de izquierdas que llevan Vírgenes y Cristos a hombros?
–A bastantes, de IU y comunistas confesos.

–¿No le tientan unos versos a Bibiana Aído, que se va a la ONU?
–Me tienta. A lo mejor me salía algo lorquiano: «Bibiana en Nueva York».

–O «La zapatera prodigiosa».