Unos Gaztambide y Barbieri menores

Temporada de la Zarzuela«El estreno de un artista», de Gaztambide y «Gloria y peluca», de Barbieri. Voces: M. Moncloa, M. Martins, J. M. Montero, E. Gavira, S. de Munck, E. Soto, M. Huertas. Dirección de escena: I. García. Dirección musical: J. M. Pérez Sierra. Teatro de la Zarzuela. Madrid.

Una escena de «El estreno de un artista», de Gaztambide
Una escena de «El estreno de un artista», de Gaztambide

La nueva producción de «Gloria y peluca» (1850) del maestro Barbieri se une a lo que casi es una novedad en Madrid, como es el caso de «El estreno de un artista» (1852) de Gaztambide. Sin duda, tiene más interés la obra del madrileño que la del navarro, a pesar de tratarse de su primera zarzuela. Dos géneros chicos, aunque el de Barbieri presente carácter poliseccional prácticamente en todos sus números, característica más propia de la zarzuela grande. En todo caso, dos obras breves y amenas si se ofrecen en condiciones.

Algo falla

Hay buen material en la escenografía de Juan Sanz y Miguel Ángel Coso, así como en la dirección escénica de Ignacio García, a lo que se une el buen hacer teatral de los intérpretes, y, sin embargo, la cosa no acaba de funcionar del todo. El problema vuelve a ser el apartado musical, que una vez más olvida que la zarzuela, por chica que sea, precisa cantantes. Aún se vuelve más complicado si la orquesta toma el derrotero de un exceso volumétrico que obliga a los cantantes a gritar más que cantar, lo que no es fácil para alguna de las voces, casi áfonas, del reparto. De ambas representaciones quedará, ante todo, el recuerdo del número de Pelusa en «Gloria y Peluca», dicho con gracia por Marco Moncloa, en el que imita tres voces –tenor, bajo y soprano– y que ya fuera muy aplaudido en su estreno de 1850.