Ciclismo

Con el espíritu de siete Tours

«El patrocinador debe ser una especie protegida porque casi es una especie en vías de extinción», advertía Javier Guillén, el director general de la Vuelta en la presentación de la carrera hace unas semanas. Una especie que Movistar ha venido a proteger.

El presidente de Telefónica, César Alierta (c), junto al secretario general técnico de Presidencia de Telefónica, Luis Abril (i), y el director del nuevo equipo Movistar, heredero del Caisse D'Epargne, Eusebio Unzue, posan con los integrantes del equipo,
El presidente de Telefónica, César Alierta (c), junto al secretario general técnico de Presidencia de Telefónica, Luis Abril (i), y el director del nuevo equipo Movistar, heredero del Caisse D'Epargne, Eusebio Unzue, posan con los integrantes del equipo,

La compañía telefónica presentó ayer su nuevo equipo ciclista en su sede de Madrid. Un equipo que nace arropado por cientos de ilusiones y por el espíritu de siete Tours, los que consiguió este equipo con otros nombres no hace tantos años. Arropado por la familia que empezó a criar José Miguel Echávarri en el Reynolds de los primeros 80 con la ayuda de Eusebio Unzúe.
Eusebio es ahora el jefe y, para demostrar que el ciclismo tiene memoria, se rodeó de algunos de aquellos héroes que devolvieron el Tour a los veranos españoles. Ciclistas como Ángel Arroyo, José Luis Laguía y Julián Gorospe; Pedro Delgado con su Tour del 88 y Óscar Pereiro, con el de 2006. Faltaban los cinco de Indurain, pero estaba su espíritu en la voz de Luis Abril.

El secretario general de Presidencia de Telefónica es el responsable de que Movistar haya invertido en ciclismo. Aunque él prefiera quitarse méritos. «Sólo soy el ejecutor», dijo. «El 6 de agosto, cuando estaba de vacaciones en Francia, me llamó César Alierta. ¿Sabes que el Caisse d'Epargne se ha quedado sin patrocinador?, me dijo. Sí, sí. ¿Los conoces? Claro. Pues fíchalos». Y el 7 de agosto se puso a trabajar para construir el equipo que ayer se presentó.

«Tenía la ventaja de que conocía a todos. Y muy bien», explica Abril. Él era el responsable del equipo ciclista de Banesto, el que ganó los cinco Tours con Indurain y una Vuelta con Olano, que también estuvo en la presentación. Habló con Unzúe y cerraron el patrocinio del equipo. Un contrato garantizado a tres años con vocación de ser indefinido. Diez millones de euros y 300 millones de ilusiones, que son las de sus clientes en el mundo. Por eso, y porque no hay un líder claro, las únicas exigencias del patrocinador son en negativo. Nada de dopaje.

Unzúe, que reconoce que no pudo fichar a Contador, no duda de que no habrá problemas. «En el ciclismo, como en todo, hay un dos por ciento de gente que hace las cosas mal. Pero el 98 por ciento lo hace bien», asegura. Y Movistar ha empezado haciéndolo bien. Xavi Tondo le dio su primera victoria en la contrarreloj del Tour de San Luis. Él y David Arroyo son las esperanzas para las grandes vueltas de un equipo que nace con vocación global y un equipo «filial» con sede en Colombia. «Tenéis el mejor patrocinador del mundo», dijo Luis Abril a sus 25 corredores. César Alierta, que estaba en la primera fila, asentía.