Motociclismo

El milagro de Márquez

Una caída casi le deja sin título. Le arreglaron la moto en dos minutos, salió el último y ganó la carrera

Marc Márquez
Marc Márquez

Marc Márquez se asomó al abismo en Estoril por culpa de un «error de novato», pero salió del problema con tanta rotundidad que es difícil pensar que no vaya a certificar su título mundial en Valencia el próximo fin de semana. La pesadilla en la que se convirtió la carrera de 125 tuvo un final feliz para el líder del campeonato, que durante dos minutos lo vio todo perdido. Fue el tiempo que tuvieron sus mecánicos para recomponer la moto antes de que se reiniciase una prueba que había sido detenida por culpa de la lluvia. La carrera había comenzado en seco, y en estos casos el reglamento obliga a regresar a boxes y concede la posibilidad a los pilotos de poner ruedas rayadas para el asfalto mojado. Las vueltas disputadas no contaban y la penúltima batalla por el título del octavo de litro quedó reducida a nueve giros. Pueden parecer pocos, pero sucedieron más cosas que en todas las otras pruebas del calendario juntas.
Las nubes no descargaron con la fuerza que se esperaba y la mayoría volvió a apostar por neumáticos lisos. El único que no lo hizo del tridente de candidatos fue Pol Espargaró y su arriesgada apuesta le salió mal. El catalán ya no tiene ninguna opción, pero no le quedaba más remedio que intentarlo: «No había otra posibilidad. Hemos apostado al rojo y al negro y no ha salido ninguno de los dos», se lamentaba.


Con Pol hundiéndose al mismo ritmo que sus ruedas se desgastaban, el asunto se limitaba a la pelea entre Terol y Márquez. La única misión de Nico era tirar en cabeza como un loco, así que eso fue lo que hizo en las dos partes en las que se dividió la carrera. El parón no le favoreció, aunque a punto estuvo de ser clave para ponerle la corona mundial en bandeja. En los dos minutos en los que Marc se sintió desahuciado, él se vio campeón.
Durante la vuelta de formación de la nueva parrilla de salida, Márquez se cayó y ahí comenzó el caos. Se agarró con fuerza al manillar para que su Derbi no se rompiese demasiado y se levantó camino del taller. Mientras trataban de arreglar los desperfectos más vitales de su máquina, se cerró el «pit lane», por lo que se veía obligado a comenzar las nueve vueltas decisivas desde el último lugar. Algunos miembros de su equipo empezaron a llorar, temiendo que todo el trabajo del curso se fuese a la basura, pero los que lo hicieron no sabían exactamente el talento de su piloto. Marc hizo una salida fantástica que le llevó a los primeros lugares en unas pocas curvas. Después peleó con Bradley Smith por el segundo lugar y finalmente se empeñó en ganar la carrera para compensar el error que casi le deja sin nada.
q Le vale ser octavo en Cheste. El «niño» sale de Portugal con 17 puntos de ventaja, con lo que le basta con sumar ocho en Valencia para ser campeón. Terol necesita ganar o ser segundo y un «cero» de su rival.